El día de ayer, miembros de la asamblea local realizaron, junto al consejero por Sí se puede, Rubén Martínez Carmona, una visita al que fuera uno de los barrios más importantes de Vallehermoso, hoy en franco retroceso.

La formación política ecosocialista continúa con su programa de visitas y de conocimiento exhaustivo de los problemas vecinales del municipio de Vallehermoso, en esta ocasión, el barrio de Macayo. “Este barrio, que antaño fue un núcleo muy poblado y lleno de vida, se encuentra en la actualidad, al igual que el municipio de Vallehermoso, en un franco retroceso demográfico y, por consecuencia, con claros síntomas de abandono” señala el portavoz de la asamblea local, Alejandro García Vera.

Sí se puede en Vallehermoso quiere dejar constancia, una vez más, del estado de abandono y de la falta de preocupación del gobierno municipal para con los vecinos del barrio. “Llama significativamente la atención, que cuando se realizaron las obras de mejora del asfalto, no se previera la implantación de unas vallas de seguridad para los automóviles que circulan, siendo el acceso cercano al antiguo colegio de Macayo, una zona peligrosa para el tránsito incluso de los viandantes” afirma el portavoz.

Del mismo modo, desde la asamblea local se manifiesta del estado de abandono de los caminos, para García Vera “sobre todo porque Macayo es un barrio de tránsito en el camino que enlaza a Epina, con el casco. Las malas hierbas y la falta de limpieza muestran el estado de desidia que sufre el barrio, algo inexplicable cuando hay tanto Plan de Empleo que se anuncia desde los medios. Parece que no existe ningún tipo de planificación para la limpieza de los barrios”.

Entre otros muchos temas, el tema de lagar comunitario de Macayo, sigue siendo, a juicio de la formación asamblearia, uno de los sempiternos proyectos, que no se terminan de consolidar. “Desde los medios se lleva hablando de que el lagar comunitario será un atractivo y así se lleva al menos cerca de diez años en proyecto. Esperamos que esta vez, no caiga en saco roto y que se cumpla con lo acordado en la Carta Europea de Turismo Sostenible, puesto que, conforme transcurra el tiempo y el bien siga deteriorándose, más costosa será su reparación” aclara su portavoz.

Para finalizar, la visita que se realizó en Macayo sirve para mostrar y visibilizar los problemas que tienen los barrios, a la vez que denota que el Ayuntamiento parece desconocer estos problemas, pues no muestra ningún tipo de interés para arreglarlos.

“La imagen nos resulta significativa. Macayo fue una de las zonas agrarias más importantes y fértiles, y hoy sus parcelas están en claro abandono, a pesar de contar con mucha agua. Sin embargo, desde el consistorio, con un Plan de Agroecología, se deja que se pierda y, así, siguen muriendo las posibilidades del barrio” concluye García Vera.