Para la asamblea local de la formación asamblearia, la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias se está burlando de la ciudadanía del municipio con estas obras, que por su estado demuestran que de nada ha servido el gobierno de Coalición Canaria en el consistorio.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey insta al alcalde de Coalición Canaria, Ángel Piñero, a que exija a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias el reinicio inmediato de las obras del aulario del CEO Nereida Díaz Abreu aprovechando las fechas estivales. “En nuestra opinión, la Consejería se está burlando de la ciudadanía de Valle Gran Rey con el estado en el que se encuentran estas obras, que demuestran que de nada ha servido que Coalición Canaria esté gobernando en el Ayuntamiento” explica Andrea Witt, portavoz de la formación.

Para Sí se puede, resulta incomprensible que, tras ser anunciadas en enero de 2016, se llegue al verano de 2018 y de las tres nuevas aulas lo que haya es un solar abandonado. “En enero de 2016 decían que a principios del siguiente curso se habrían edificado las tres nuevas aulas, de las que una se destinaría a espacio multifuncional, y lo único que hay es un solar abierto y una pala mecánica. La Consejería de Educación está dando una lección al alumnado y a la ciudadanía de Valle Gran Rey: la de no confiar en lo que dicen sus responsables” afirma la portavoz.

No es la primera vez que Sí se puede manifiesta su contrariedad por los reiterados incumplimientos. “Hemos denunciado esto en muchas ocasiones, pero vemos con preocupación como el gobierno municipal está resignado a que estas obras no solo no se acaben, sino que no se empiecen. En el último pleno, ante una pregunta de nuestros concejales, el alcalde contestó que “solo” se está pendiente de que el Juzgado resuelva acerca de la rescisión del contrato de la Consejería con el anterior contratista, pero en julio de 2018, el estado de la obra es el que es, y el estudiantado de Valle Gran Rey seguirá en el curso 2018-2019 en un centro precario” abunda Witt.

Desde la formación asamblearia se destaca que, sin finalizar estas obras, no dará comienzo la ejecución de la segunda fase de la ampliación del CEO Nereida Díaz que permitiría dotar al centro de un comedor escolar, además de otras dependencias. “Actualmente el comedor está funcionando en un sótano-garaje, con condiciones de humedad y poca ventilación, en unas instalaciones absolutamente inadecuadas para los comensales y para el personal que lo atiende, mientras que la comida se hace en el comedor del CEIP Temocodá, en Chipude, y se transporta hasta aquí abajo en una furgoneta” denuncia la portavoz.

“Parece increíble que, en un centro tan importante en número de alumnos, desde que se cerró y derribó el anterior comedor en 2009, las personas usuarias del comedor hayan tenido que sufrir la precariedad del local actual curso tras curso, y que diez años después del derribo no se haya comenzado la construcción de las supuestas aulas que constituyen la primera fase de ampliación del centro” insiste Witt.

Por este y otros muchos casos, desde Sí se puede se califica la actual legislatura en Valle Gran Rey como una legislatura de retroceso. “Al menos, hasta antes de que abrieran el solar en 2016, el alumnado podía desarrollar actividades educativas ambientales en un huerto escolar provisional que se encontraba instalado, pero durante los tres últimos cursos lo que ha tenido el CEO Nereida es promesas incumplidas. Queda claro que de nada le ha servido al municipio que Coalición Canaria, aupada y acompañada por ASG durante los primeros años, esté gobernando: la supuesta ventaja que da que los partidos gobernantes en el ayuntamiento sean los mismos que en el Gobierno de Canarias o en el Cabildo es algo falso. Hay formaciones políticas que sistemáticamente castigan a Valle Gran Rey” finaliza su intervención Andrea Witt.

Para la formación asamblearia, se está actuando de espaldas a la ciudadanía del municipio en una de las vías más importantes.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey hace un llamamiento al grupo de gobierno en el ayuntamiento con el fin de que el ente “Puertos Canarios” exponga a la población del barrio de Vueltas y de todo el municipio, el proyecto de urbanización de la vía que va desde la rotonda de El Mago hasta la playa de Vueltas.

Pedimos el año pasado, cuando el proyecto se puso en exposición pública en las oficinas de Puertos Canarios, allá en Santa Cruz y en Las Palmas, que se hiciera una exposición en Valle Gran Rey, pero no hicieron el más mínimo caso. Han seguido trabajando, tanto en la obra de urbanización de la terminal de pasajeros del puerto, como en el proyecto de urbanización de todo el frente del barrio de Vueltas y su conexión con el puerto, de espaldas a la ciudadanía de Valle Gran Rey” explica la portavoz Sandra Ramos.

Desde Sí se puede se señala que todo lo concerniente con el puerto es muy trascendente para el barrio de Vueltas y para todo el término municipal de Valle Gran Rey, lo que, a entender de la formación, debiera impulsar a promover su conocimiento y estudio en el municipio y con la ciudadanía de Valle Gran Rey, aspectos estos que no se han visto en absoluto favorecidos al no realizarse una exposición abierta al público.

En ese sentido, desde Sí se puede también se critica el papel de Casimiro Curbelo como vocal del Consejo de Administración de Puertos Canarios. “Bien que, en la legislatura pasada, cuando estaba sobre la mesa la propuesta de poner el puerto deportivo en la dársena del muelle viejo, vino como vocal a defender ese proyecto a pesar de que ni los pescadores ni los vecinos de Valle Gran Rey queríamos, mayoritariamente, esa ubicación” declara la portavoz, quien pregunta: “¿Por qué no viene ahora o impulsa que se exponga el proyecto de urbanización del frente de Vueltas a la ciudadanía de Valle Gran Rey?”.

Para Ramos, la situación del frente de Vueltas y de las explanadas del puerto de Vueltas necesitan de obras, pero estas deberían ser conocidas y estar consensuadas con los habitantes de Vueltas y del municipio de Valle Gran Rey.

“El tanque de Abisinia obviamente debe ser demolido; la plaza del Carmen arreglarse y ser accesible para personas con dificultades de movilidad; está sobre la mesa de Puertos Canarios la propuesta de instalar una helisuperficie en la zona de la explanada del puerto para traslados de urgencia; nos preocupa la cabida y viabilidad que tienen los pescadores tradicionales en todo este contexto de hacer en Vueltas un puerto comercial… pero sobre todo esto no se sabe nada, si se recoge en el proyecto ni de qué manera” insiste.

A la asamblea local de Sí se puede también le inquieta la conexión que este proyecto tendrá con el proyecto de la Zona Comercial Abierta de Vueltas y la escasez de aparcamientos que tradicionalmente sufre el barrio. Además, insisten en la necesidad de asegurar que el tránsito hacia el puerto y hacia el interior del barrio se vea lo menos perjudicado posible.

“La gente de Vueltas lleva sufriendo demasiado tiempo el olvido y las imposiciones de las administraciones como lo ocurrido durante las obras de la Calle Vueltas. Y en este barrio hay empresas, alojamientos turísticos y restaurantes que pueden verse muy dañadas si sus circunstancias no son tenidas en cuenta a la hora de plantear cualquier proyecto”, finaliza su intervención Sandra Ramos.

Para la formación ecosocialista, después de 12 años desde la aprobación definitiva del Plan Rector de Uso y Gestión, queda claro que la mayor parte de los objetivos generales con los que fue declarado este espacio no se han cumplido.

Sí se puede en Valle Gran Rey lleva una moción al pleno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey para que el Cabildo, asumiendo sus competencias, ponga en funcionamiento a la mayor brevedad la oficina de gestión del Parque Rural, ya que, transcurridos 12 años desde la aprobación definitiva del Plan Rector de Uso y Gestión, es evidente que la mayor parte de los objetivos generales con los que fue declarado este espacio no se han cumplido, precisamente, por no contar con los equipos humanos y financieros que la gestión de un Espacio Natural conlleva.

“De acuerdo con el artículo 189 de la nueva Ley del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias, corresponde al Cabildo Insular poner en funcionamiento la oficina de gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey con los medios personales y materiales que sean necesarios” explica Carlos Hernández, portavoz y concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey. “Ya que ASG es tan defensora de la Ley de Suelos, solo pedimos que desde donde gobiernan asuman lo que dicta esta Ley, aunque ya la legislación derogada también determinaba lo mismo y mucho caso no hicieron”.

Para la formación asamblearia, la declaración del Parque Rural, lejos de suponer un revulsivo para la dinamización socioeconómica de los barrios que se asientan en su territorio y para la protección y conservación de sus valores naturales y patrimoniales, solo ha supuesto una regulación de actuaciones urbanísticas, “e incluso esto se hace de manera deficiente si se tiene en cuenta la cantidad de expedientes que la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural ha abierto a promotores que han realizado actuaciones dentro de este Espacio”, abunda el portavoz.

Entre los muchos problemas que tiene el espacio y las personas que lo habita, desde Sí se puede se destaca el deterioro del paisaje abancalado, las altas cifras de palmas muertas por distintas causas, los vertidos de aguas negras en el barranco de Arure, el ganado asilvestrado que provoca daños en la agricultura y en la flora amenazada, la destrucción del patrimonio arquitectónico y etnográfico, el decaimiento en la población infantil y juvenil de los barrios, y las fuertes limitaciones que sufren las empresas que están instaladas en el espacio.

También apuntan al grave riesgo de incendios que sufre todo el Parque debido al abandono agrícola y la acumulación de residuos vegetales, además de al desarrollo de cañas en el cauce del barranco. “Parece mentira que después de lo que sufrió esta zona el 12 de agosto de 2012 debido a esto mismo, 6 años después se esté en la misma situación. Además, muchas de las casas dañadas en el incendio de agosto de 2012 no han podido ser rehabilitadas por la inadecuación de la normativa urbanística del Parque Rural, por lo que esta desidia se entiende aún menos”, insiste Hernández.

Para el portavoz, “con todas estas realidades actuales cabría pensar que la declaración del Parque Rural de Valle Gran Rey fue perjudicial, pero hay que señalar que lo inapropiado y perjudicial, en nuestra opinión, ha sido la ausencia de gestión en el mismo, que se refleja en la ausencia de una Oficina de Gestión que cuente con los medios personales y materiales necesarios y que podía haber promovido y desarrollados proyectos que paliaran la problemática a la que se enfrenta el espacio y quienes lo habitan, por eso esta propuesta”.

Otro aspecto que trabaja la moción es pedirle información a la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias al respecto del incumplimiento del Documento Financiero ratificado en la Aprobación definitiva del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey (BOC 105, 01/06/2006). “En tal documento se estimó un coste de 5.374.015,79 €, distribuidos en 10 anualidades, pero da la impresión de que de esas cantidades señaladas hasta aquí poquito ha llegado”.

“Según indagaciones que hemos realizado y a modo comparativo, los Parques Rurales de Anaga y Teno, en Tenerife, cuentan con presupuestos de más de 1,5 millones cada uno, solo en inversiones y gastos corrientes, sin tener en cuenta el personal asociado (que oscila entre las 13 personas en Anaga y las 9 de Teno), y se desarrollan proyectos de protección ambiental y de desarrollo socioeconómico asumiendo los objetivos y obligaciones que la legislación determina. ¿Por qué en los Parques Rurales de Anaga o Teno la protección del territorio es capaz de generar proyectos de desarrollo y puestos de trabajo cualificados y aquí en el de Valle Gran Rey no? Parece que todo indica a que allí existen oficinas técnicas de gestión mientras que aquí no hay nada de eso y por eso esta moción”, finaliza su intervención Carlos Hernández.

Una moción similar y presentada por la formación ecosocialista en julio de 2017, fue aprobada por unanimidad, aunque esto no se ha traducido en ninguna actuación al respecto por parte del gobierno de CC en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey, a través de sus representantes en el Pleno municipal, ha vuelto a plantear, mediante una moción, la conveniencia de que el Ayuntamiento de Valle Gran Rey elabore una ordenanza para cobrar la tasa por el uso del dominio público por empresas explotadoras de los servicios de suministros.

En julio del año 2017, Sí se puede presentó una moción, que fue aprobada por unanimidad, para que se iniciaran los estudios y gestiones necesarias para la tramitación y aprobación, a través de la correspondiente ordenanza fiscal reguladora, de una tasa por la utilización o aprovechamiento del dominio público local por las empresas titulares de instalaciones de transporte de energía. “Sin embargo, y como viene siendo la norma en este Ayuntamiento durante esta legislatura, al respecto de los avances en los acuerdos de dicha moción nada se sabe” declara el portavoz y concejal de la formación, Guzmán Correa.

El concejal ecosocialista recuerda al gobierno municipal, encabezado por Ángel Piñero, que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) se ha expresado recientemente a favor de esta medida, para actuar en coherencia con distintas sentencias emitidas del Tribunal Supremo. “Creemos que está perdiendo una oportunidad de aumentar los ingresos del Ayuntamiento de Valle Gran Rey. Por eso, además de la moción hemos presentado un borrador de ordenanza fiscal para que no haya más demoras que las estrictamente necesarias”.

“Ante la paralización que ha tenido la moción propuesta en julio de 2017, y ante la posibilidad de incluir a otros tipos de suministros que los que recogía aquella moción (básicamente eléctricos), en esta ocasión proponemos una ligera modificación que permita que suministros de fibra óptica y otros servicios puedan revertir en las finanzas municipales” explica Correa.

Desde Sí se puede se explica que el Hecho Imponible de esta tasa será la utilización privativa o el aprovechamiento especial constituido en el suelo, subsuelo o vuelo de las vías públicas municipales realizado por empresas explotadoras de servicios de suministros que resulten de interés general o que afecten a la generalidad o a una parte importante del vecindario.

Del mismo modo, los sujetos pasivos, en concepto de contribuyentes, serán las personas físicas o jurídicas y las entidades a las que se refiere el art. 35.4 de la Ley General Tributaria, que realicen el hecho imponible del tributo: serán sujetos pasivos contribuyentes las empresas explotadoras de los servicios de suministros, así como las empresas distribuidoras y comercializadoras de los mismos.

“Para que no haya más retrasos y la tasa pueda cobrarse a la mayor brevedad, planteamos un borrador de ordenanza que podrá utilizarse de base para aplicar, lo que dimane de los estudios y gestiones necesarias para la tramitación y aprobación de esta tasa. Creemos que con ello se demuestra la implicación que ha mostrado Sí se puede desde el comienzo de la legislatura con la mejora del funcionamiento del Ayuntamiento. Creemos que esta tasa tendrá un impacto económico muy positivo para el ayuntamiento que podrá traducirse en mejores prestaciones de servicios” finaliza su intervención Guzmán Correa.

Desde la formación se insta a que el grupo de gobierno municipal promueva, en colaboración con el Consejo Insular de Aguas y con el área de Agricultura del Cabildo, medidas urgentes de ayuda para los agricultores.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey muestra su preocupación por la salinización creciente de algunos pozos del municipio, por lo que insta al gobierno municipal a promover medidas urgentes de ayuda para los agricultores que puedan verse afectados, en colaboración con el Consejo Insular de Aguas y con el área de Agricultura del Cabildo.

“En la zona baja de Valle Gran Rey, donde se riega de pozo, la situación es muy preocupante ya que algunos pozos muestran salinidades altas. Pese a que este año ha llovido un poco más que en los anteriores, en la zona baja de Valle Gran Rey, prácticamente no llueve “en forma” desde el invierno de 2012”, señala Sandra Ramos, portavoz de la asamblea local.

Desde la formación se recuerda que además de dañar a las cosechas y los cultivos, “regar con aguas de alta salinidad directamente mata al suelo agrícola, por lo que este tema debe ser estudiado en profundidad y plantear soluciones técnicas, antes de que los suelos agrícolas de la zona baja de Valle Gran Rey sufran daños irreversibles”.

La portavoz, en tal sentido, explica: “la situación es más grave en la zona de Borbalán, donde los pozos están alcanzando unos niveles de salinidad que puede inutilizarlos. Ya en el Plan Hidrológico Insular de La Gomera, el acuífero de Valle Gran Rey es calificado como masa de agua subterránea en riesgo de no alcanzar los objetivos medioambientales de la Directiva Marco de Agua, pero no se ha trabajado en realizar actuaciones técnicas ni en informar a los agricultores sobre medidas a llevar a cabo para impedir la salinización de los suelos agrícolas”.

Desde Sí se puede se señala que los estudios indican que para evitar problemas de salinidad la elección del sistema de riego es crucial. “Además, es recomendable tomar ciertas medidas como aplicar correctamente los abonos orgánicos sin excederse, fertilizar los cultivos en base a análisis preliminares del suelo y agua, monitorear los valores de salinidad del suelo cada ciclo de cultivo y escoger cultivos tolerantes antes de empezar su explotación” indica Ramos.

Del mismo modo, para mitigar los efectos de la salinización de suelos, deben efectuarse lavados del suelo con agua que tenga la menor cantidad de sales posible, cuidando que el drenaje sea eficiente para evitar estancamientos, hasta que la conductividad eléctrica sea óptima.

“Como la estructura del suelo ha sido alterada, la incorporación de materia orgánica sería ideal para su recuperación, pues es un gran restaurador del suelo, pero aquí, en vez de promover el uso de compost a partir de restos vegetales, se opta más por amontonar los residuos vegetales en El Altito para que “alguien” les meta fuego”, argumenta la portavoz.

Por eso, para la formación asamblearia “es urgente que desde el gobierno municipal de Valle Gran Rey se impulse, conjuntamente con otras administraciones, un paquete de medidas que, basándose en dotar de información suficiente a los agricultores del municipio, asegure, a corto plazo, que las consecuencias de esta salinización de los pozos no afecten definitivamente a la agricultura de la zona baja.

“En el reino de maravillas que diseña el gobierno municipal para Valle Gran Rey, la agricultura parece no tener cabida, cuando nuestros paisajes son el principal reclamo turístico y nuestra verdadera “marca”. Y mientras, los agricultores necesitan de realidades inmediatas: sin agua de cierta calidad no puede haber cultivos y la situación actual es de extrema gravedad”, finaliza Ramos.

La formación ha recibido un número importante de quejas de personas y de varias empresas, que presentaron sus proyectos para construcción o edificación de obra menor u obra mayor en algunos casos desde el año 2015, 2016, 2017 y 2018, y que hasta la fecha siguen esperando la licencia.

Sí se puede en Valle Gran Rey ha propuesto una moción para agilizar la resolución de las solicitudes de licencias y proyectos de urbanismo en el ayuntamiento, ante el hecho de que hay proyectos para construcción o edificación de obra menor u obra mayor, que fueron presentados en algunos casos desde el año 2015 o 2016, y cuyos promotores a día de hoy siguen pendientes de la licencia o, al menos, notificación del estado de su solicitud.

La portavoz de la formación, Andrea Witt, explica que “el retraso que vive el municipio se agrava desde 2015 hasta la actualidad”, asegurando que la asamblea local de Sí se puede conoce las quejas de empresas y particulares cuyos proyectos de construcción o edificación de obras mayores y menores siguen esperando por licencia, “incluso los hay que no han recibido respuesta sobre el estado de la solicitud”.

Según explica la portavoz, “los proyectos paralizados son de una amplia y variada tipología, entre los que se encuentran: obras de murado, vallado, reparaciones y rehabilitaciones, proyectos de construcción de viviendas unifamiliares o proyectos de instalaciones agrarias. Los defensores de la nueva Ley del Suelo decían que se iba a agilizar los procedimientos, pero en Valle Gran Rey ese supuesto beneficio no se está detectando”.

Además, desde Sí se puede se señala que hay datos que confirman la absoluta parálisis a este respecto. Sin ir más lejos, la cantidad total de ingresos en el año 2017 en licencias de obras otorgadas por el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, solo se ingresaron 2.257,34 euros por 11 licencias, estando pendientes de cobro 1.125,14 euros correspondientes a 1 licencia.

“Es decir, en 2017, las licencias de obras -de cobrarse completamente- como máximo van a suponer unos ingresos de 3.382,48 €, lo cual es a todas luces insoportable e insostenible para el Ayuntamiento, e injustificable al observarse que se están desarrollando obras en el municipio, cuyas evidencias suelen ser los montones de escombros o las bolsas de RCD que se ven desperdigados por el territorio del municipio” explica Witt.

Para la portavoz ecosocialista, “esta Administración municipal se muestra incapaz de otorgar licencias, desde reparaciones o rehabilitaciones simples hasta muros, construcción de viviendas y proyectos en instalaciones agrarias, y cada día de retraso en la concesión de licencias es una pérdida de dinero para Valle Gran Rey y molestias para la ciudadanía. Los proyectos parados podrían generar muchos empleos, sin contar con los posibles ingresos para empresas locales”.

La propuesta de Sí se puede pretende la coordinación entre el personal municipal, la colaboración del Cabildo Insular de La Gomera, y, si fuera preciso, de otras instituciones. El seguimiento del Plan Reactivación de Valle Gran Rey, de aprobarse la moción, sería llevado a cabo en reuniones fijadas de la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento cada dos semanas al mes.

El Plan Reactivación de Valle Gran Rey incorpora varias acciones para acabar con el retraso del gobierno: diagnóstico de la situación actual, división de las cargas de trabajo entre el personal, aprovechamiento y designación de los técnicos municipales según facultades, colaboración con otras instituciones, apoyo y convenio concreto con el Cabildo, mejora y reforzamiento de la plantilla municipal, seguimiento y cumplimiento de los informes que se elaboren durante el proceso, acciones de prevención para evitar nuevos retrasos, simplificación y mejora de los trámites para las licencias de obra.

“Creemos que estas medidas son fundamentales para garantizar la transparencia que ha faltado en el urbanismo de Valle Gran Rey y que pueden suponer un revulsivo para que el Ayuntamiento responda, verdaderamente, a las necesidades de los promotores que solo quieren obtener una licencia” finaliza su intervención Witt.

Estas subvenciones podrían hacerse frente con los salarios anuales de los dos concejales de ASG que cobraban del Ayuntamiento hasta su salida en septiembre de 2017 y cuya cantidad supera los 60.000 euros.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey plantea una modificación presupuestaria para afrontar las subvenciones nominativas más urgentes, que podrían asumirse con los salarios anuales de los dos concejales de ASG que cobraban del Ayuntamiento, Elena Padilla Padrón y Pedro Ramos Negrín, hasta su salida en septiembre de 2017 y cuya cantidad está por encima de los 60.000 euros.

“Pasado el mes de mayo no se ha entregado borrador del proyecto de presupuesto para la anualidad 2018, lo que, entre otros aspectos que influyen negativamente en la gestión del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, provoca una incertidumbre insoportable para las asociaciones y colectivos del municipio que dependen en gran medida de las subvenciones que otorga la corporación para desarrollar su actividad” explica Carlos Hernández, concejal y portavoz de Sí se puede.

Por este motivo, la moción que ha presentado Sí se puede consiste básicamente en detraer de la partida de retribuciones básicas de los miembros de gobierno recogida en el presupuesto prorrogado de 2017 lo correspondiente a los salarios anuales de los dos concejales de ASG que cobraban del ayuntamiento y que pusieron a disposición del alcalde sus competencias en septiembre del año pasado.

“Con solo las retribuciones básicas de estos dos concejales que ya no ejercen tareas de gobierno hay 60.000 euros que podrían destinarse a satisfacer las cantidades que según presupuesto de 2017 tenían en concepto de subvenciones nominativas algunas de las asociaciones del municipio” declara el portavoz.

“Las asociaciones que proponemos son las que a nuestro entender más necesidades urgentes tienen al afrontar pagos inmediatos y necesarios para su correcto funcionamiento y ante el interés público que desarrollan al ejecutar sus actividades. Con esa cantidad entendemos que pueden atenderse, al menos, las necesidades de la Asociación de Bomberos Voluntarios, Pro-Animal Gomera, la Asociación Musical Nuestra Señora de Los Reyes, la Unión Deportiva Gran Rey y el Club Deportivo Santos Reyes” abunda Hernández.

La moción también recoge la posibilidad de que, de la parte correspondiente a las cuotas sociales de los salarios de estos dos concejales, se haga una modificación que de forma prominente permita desarrollar el Plan Estratégico de Subvenciones del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, y en caso de suficiencia a atender otras subvenciones de interés para el municipio de Valle Gran Rey y su ciudadanía.

“Las subvenciones de 2017 no nominativas, así como las ayudas al estudio, no se concedieron por no tener un Plan Estratégico de Subvenciones. Por lo tanto, es urgente redactar y aprobar este documento para que los colectivos y la ciudadanía de Valle Gran Rey puedan acceder a ayudas por parte del Ayuntamiento” insiste el portavoz.

“Proponemos, de forma excepcional y motivada en la singularidad de los proyectos que desarrollan, el interés público que subyace a la actividad y a la idoneidad de las entidades beneficiaras, que a estos colectivos se les conceda subvenciones nominativas al menos similares a las que obtuvieron en 2017, y eso no puede esperar a que el alcalde se digne a entregar el borrador de presupuestos para este año, máxime cuando no se ha sentado a negociar los mismos con los partidos de la oposición”, explica Hernández.

“El talante negociador del alcalde ha quedado claro en estos tres años de gobierno, y su capacidad de gestión económica también se evidencia ante hechos como que la deuda extrajudicial del ayuntamiento supere los 500.000 euros, y eso no puede afectar a estos colectivos que prestan servicios tan fundamentales al municipio” termina su declaración el portavoz ecosocialista.

En 2017, en licencias de construcción solo se cobraron 2.257,34 €, y en concepto de ocupación de terreno de uso público, 7.641,72 €.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey tilda de auténtico despropósito las cifras de recaudación de algunos impuestos y tasas en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, como son las licencias de construcción, de las que solo se cobraron 2.257,34 €, y los cobros en concepto de ocupación de terreno de uso público que ascendieron a unos 7.641,72 €.

“Entendemos que estas cifras tan pobres son inasumibles y muestran el colapso al que ha llevado el grupo de gobierno al Ayuntamiento de Valle Gran Rey” declara Andrea Witt, portavoz de la formación asamblearia.

Desde Sí se puede se aclara que estas cifras fueron aportadas por el gobierno ante las preguntas dirigidas en pleno por los concejales de la formación. “Aunque estas preguntas fueron hechas en el pleno de febrero, no fueron contestadas hasta el pasado 26 de abril. Pero lo grave no es la tardanza en las respuestas, lo que nos llama poderosamente la atención es que haya cifras tan pobres en dos conceptos que deben ser más importantes en el municipio turístico por excelencia, como decía el eslogan, de La Gomera” considera la portavoz.

Para Witt, “que en uno de los años más prósperos en número de turistas como fue el 2017 solo se obtengan 7.641,72 euros en ocupación de terreno de uso público en mesas y sillas, habiendo como hay una alta densidad de estos elementos en muchos lugares del municipio, es una absoluta falta de respeto a la ciudadanía de Valle Gran Rey, en especial, para los contribuyentes”.

Tampoco mejoran las cifras en licencias de construcción. “La respuesta literal es que por 11 licencias se cobraron en impuestos sobre construcciones y obras: 2.257,34 €, y que queda pendiente de cobro una licencia que asciende a 1.125,14 €. Es decir, en 2017, las licencias de obras -de cobrarse completamente- como máximo van a suponer unos ingresos de 3.382,48 €, en un municipio donde todas las personas podemos ver que hay obras”, abunda la portavoz.

Desde Sí se puede se señala que, si malo es no tener aprobados los presupuestos de 2018 a estas alturas, malo también es mostrar unos índices tan bajos de cobro en impuestos y tasas. “Ahí es donde se demuestra la capacidad de gestión de un gobierno y no solo en el gasto, y el gobierno municipal de Valle Gran Rey en 2017 está demostrando estar en manos de malos gestores” expresa Witt, quien añade, “cuando se saca para fiestas y para subvenciones, pero no se ingresa en conceptos que son indicativos de la buena o mala gestión, tarde o temprano va a haber problemas”.

En este sentido y para finalizar, desde la asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey se señala la deriva de gastos en fiestas del gobierno. “En noviembre de 2017, es decir, sin incluir las fiestas navideñas, llevaban gastados más de cien mil euros. Y solo para las fiestas de Carnavales de este año estimaron gastarse unos 25.000 euros. No parece muy serio que un Ayuntamiento que no llegó a ingresar ni 10.000 euros sumando licencias de construcción y tasas por mesas y sillas, se plantee gastar cantidades tan considerables en festejos”, finaliza su intervención la portavoz.

Los apicultores y personas que desarrollan actividades apícolas se vienen quejando de pérdidas importantes en sus colmenas debido al ahogamiento de las abejas en los recipientes de recogida de guarapo.

La asamblea local de Valle Gran Rey se hace eco de la queja de muchos apicultores del municipio y advierte de la muerte de abejas asociada al guarapeo, debido al ahogamiento de las abejas en los recipientes de recogida de guarapo.

“Esto no debería estar pasando y solicitamos del Cabildo Insular que se tomen las medidas necesarias para para evitar conflictos entre apicultores y guaraperos, y se asegure el desarrollo de ambas actividades sin que esto suponga pérdidas de abejas melíferas y, por lo tanto, afectaciones innecesarias a la economía de los apicultores y al medioambiente” explica Sandra Ramos, portavoz de la formación asamblearia.

Desde Sí se puede se aclara que muchos de los palmares de La Gomera están siendo explotados por parte de guaraperos y productores de miel de palma para la obtención de guarapo y miel de palma. “Ver las palmas siendo curadas para obtener guarapo es una estampa que nos enorgullece y que demuestra la buena salud de una tradición gomera, pero ha de procurarse que esta actividad no provoque daños a terceros, ya que algunos de quienes se dedican a la extracción de guarapo no cumplen con el reglamento” insiste la portavoz.

“Es bien sabido que las abejas se ven atraídas por el dulzor del guarapo y que si no se toman medidas muchas se ahogan en los recipientes de recogida. Si bien hay guaraperos que cumplen con la normativa, también hay quienes no lo hacen y están provocando daños importantes a los apicultores”, abunda Ramos.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey recuerda, en tal sentido, que en el reglamento que regula la extracción de guarapo de las palmeras canarias y la obtención del carnet de guarapero en la isla de La Gomera, se obliga a quienes solicitan el curado de palmeras a que se tomen todas las medidas previstas para proteger a las abejas. Además, se alude a la obligatoriedad de retirar los restos vegetales, aspecto que algunos guaraperos también incumplen con el evidente riesgo de incendio que eso provoca.

“Concretamente el artículo 11.5. dice: “Proteger con una malla los recipientes de recogida de guarapo para evitar que las abejas mueran al introducirse en ellos””, manifiesta la portavoz, quien añade “lo que está claro es que, en algunos casos, estas medidas no se están llevando a cabo, lo que está originando incontables pérdidas de efectivos entre las colmenas de los apicultores”.

Para la asamblea local de Sí se puede, es obligación del Cabildo Insular de La Gomera velar porque las obligaciones que se establecen en el Reglamento que regula la extracción de guarapo de las palmeras canarias y la obtención del carnet de guarapero, se estén llevando a cabo por parte de las personas autorizadas para la realización de la actividad de guarapeo. “No podemos permitir que dos actividades tan tradicionales y tan importantes en la cultura local entren en conflicto por dejadez de las autoridades” manifiesta Ramos.

Para finalizar, desde Sí se puede se recuerda que la población de abejas melíferas (Apis mellifera) de la isla desempeña un importante papel tanto en la polinización de plantas como en la producción de miel y otros productos apícolas, por lo que las Administraciones Públicas deben velar por establecer medidas de protección que permitan mantener la salud de las abejas y las colmenas.

La carretera GM-1, la única entrada para el tráfico rodado por carretera del pueblo de Valle Gran Rey, sufre frecuentes y graves desprendimientos ante la desidia de Cabildo y Gobierno de Canarias.

Sí se puede consiguió el pasado 26 de abril que, de forma unánime, el pleno de Valle Gran Rey reclame de las administraciones competentes la puesta en marcha de medidas para la seguridad de la carretera GM-1, ante los graves desprendimientos que se dan en ciertos tramos de esta vía. “Esta carretera es la única entrada para el tráfico rodado por carretera a Valle Gran Rey, y a pesar de ser una de las vías con más tráfico de La Gomera, los desprendimientos son frecuentes y no vemos más que desidia por parte del Cabildo y del Gobierno de Canarias” expresa Carlos Hernández, concejal y portavoz de la formación.

Desde Sí se puede se recuerda que esta vía atraviesa, entre Arure y Guadá, aproximadamente entre los puntos kilométricos p.k. 54+100 (zona de La Fuente) y p.k. 58+500 (zona de San Antonio), zonas muy acantiladas, donde los desprendimientos son frecuentes y, por la altura desde la que caen las rocas, sumamente peligrosos para la integridad de las personas usuarias de la vía.

“Ya ha habido varios sustos y la situación, lejos de mejorar, va a peor. La erosión debida a fenómenos meteorológicos (lluvia y viento) y biológicos (plantas y, sobre todo, animales) aumenta el riesgo de que se produzcan desprendimientos. Especialmente grave es la acción que origina en la estabilidad de las laderas el ganado asilvestrado que en la actualidad invade estas zonas” argumenta el portavoz ecosocialista.

Desde la asamblea local de Sí se puede se señala que el pasado 2 de marzo ocurrió un gran derrumbe en la entrada del túnel de Yorima, que, si bien afortunadamente no afectó a la vía ni al tránsito de vehículos por la misma al caer la mayor parte del desplome por la Cañada de Las Huesas y en la vía en desuso de la antigua carretera de Yorima, sí que supuso un riesgo evidente a la integridad de quienes circulaban en ese momento por la zona. Entre los vehículos se encontraban un camión y una guagua.

“A la peligrosidad de no tener luces en los túneles, añadimos los desprendimientos. Ya ha habido dos guaguas que han sido muy afectadas por la caída de grandes piedras, y afortunadamente en esos sucesos no había pasaje. Pero un día no vamos a tener tanta suerte y vamos a lamentar que no se hayan tomado medidas a tiempo”, abunda Hernández.

Los acuerdos aprobados por unanimidad instan al Cabildo Insular y al Gobierno de Canarias a realizar un informe técnico de desprendimientos de la carretera GM-1 en la bajada de Valle Gran Rey desde Arure, donde se den alternativas, soluciones y su valoración económica con el fin de tramificar la carretera, en función del riesgo de desprendimiento, además del saneamiento urgente de las laderas colindantes a la carretera GM-1 en los tramos de mayor riesgo y de la instalación de un sistema de mallado a la mayor brevedad en los tramos que así lo requieran con el fin de mejorar las condiciones de seguridad de la carretera frente a ciertos desprendimientos.

“Más que los desprendimientos, asusta la desidia y la despreocupación con la que las autoridades se toman la seguridad de una carretera que es una infraestructura básica para el desarrollo socioeconómico del municipio y para la seguridad de sus ciudadanos y visitantes. Valle Gran Rey no merece túneles a oscuras ni carreteras inseguras por desprendimientos: el municipio aporta demasiado a la economía insular como para ser tratado con tanta dejadez” finaliza su intervención Hernández.