En consideración de la asamblea local, a lo largo de la presente legislatura, el funcionamiento del mercadillo ha ido empeorando por la falta de gestión de los gobernantes municipales.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey manifiesta su preocupación por el futuro inmediato del Mercadillo Municipal, toda vez que en este mes de enero se han celebrado tres sesiones sin que conste que el gobierno municipal haya cumplido con su obligación de otorgar los puestos, tal y como establece la ordenanza reguladora. “Lo hemos dicho ya en varias ocasiones y la situación, lejos de mejorar, se agrava. A lo largo de la presente legislatura, el funcionamiento del mercadillo ha ido empeorando por la falta de gestión de los gobernantes municipales, pero la situación actual es insostenible” explica Andrea Witt, portavoz de la formación en Valle Gran Rey.

Desde Sí se puede se recuerda que según el artículo 8º de la Ordenanza Reguladora del Mercadillo Municipal de Valle Gran Rey, “Las autorizaciones y concesiones de los puestos en mercadillos, muestras o similares, terminarán el día 31 de diciembre del año de su otorgamiento”. “Estamos finalizando el mes de enero y nada se sabe de las autorizaciones” aclara la portavoz.

A este respecto, desde la formación consideran que el hecho de no haber autorizado ya las titularidades de los puestos que conforman el Mercadillo Municipal, es un menoscabo para las personas interesadas y para las arcas municipales.

“Las personas que han solicitado un puesto en el Mercadillo se encuentran ahora mismo en una situación de absoluta indefensión y en una indefinición tal que afecta a su vida personal y profesional, y notamos muy poca sensibilidad hacia las personas que han apostado porque todos los domingos la plaza de Lomo Riego sea un atractivo para los turistas y para la gente que quiere ver y adquirir productos artesanos” explica Witt.

La asamblea local estima que ya en estos tres domingos, el Ayuntamiento ha dejado de ingresar más de 450 euros en concepto de tasas. “Probablemente pueda parecer una cantidad irrisoria para las arcas municipales, pero nos parece suficiente como para demostrar la desidia con la que se está trabajando por parte de este gobierno” insiste la portavoz de la formación asamblearia.

Desde Sí se puede, a través de sus representantes, se ha entregado solicitud para recordar a los miembros del gobierno de la obligación que no están ejerciendo.

“El Mercadillo Municipal de Valle Gran Rey es un espacio que, bien gestionado, ya ha demostrado ser un atractivo de primer orden para los turistas que nos visitan. Y podría ser un lugar donde desarrollar experiencias muy interesantes con la artesanía, con reutilización de materiales o con expresiones artísticas. Sin embargo, el gobierno municipal parece empeñado en convertirlo en un lugar deteriorado y sin encanto” argumenta Witt.

La formación señala que el desinterés que muestra el grupo de gobierno municipal respecto a esta instalación llega al extremo de que no se dota a los vendedores del material para poder colocar sus puestos. “Se trata de suministrar suficientemente tablas, burras y carpas de puestos, y controlar su utilización, pero ni a eso se llega”, apunta Witt, quien añade “lo peor es que esta falta de material provoca conflictos entre los titulares de los puestos”.

También se destaca negativamente el mantenimiento y limpieza de los baños que se encuentran en un estado deplorable y que, extrañamente, permanecen cerrados los días de mercadillo. “Que los únicos baños públicos que hay se cierren cuando hay actividad en la plaza no parece responder a ningún tipo de lógica”.

Desde Sí se puede se espera que a la mayor brevedad se den las pertinentes autorizaciones y que en 2018 se cambie la dinámica que se observa respecto al Mercadillo Municipal.

La moción presentada por la formación asamblearia también hace hincapié en la correcta conservación del archivo histórico.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey ha presentado, a través de sus concejales, una moción que pretende la implantación de un servicio para la gestión del archivo municipal y para la conservación del archivo histórico. “Creemos que los sucesivos gobiernos no han prestado suficiente atención al archivo municipal y ahora mismo su situación es insostenible” argumenta Carlos Hernández, portavoz y concejal de la formación asamblearia en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey.

La moción, que será debatida en el próximo pleno ordinario, quiere, entre otros aspectos, que el Ayuntamiento de Valle Gran Rey asuma su obligación de consignar en sus presupuestos ordinarios las partidas destinadas a la creación, mantenimiento y fomento del archivo municipal, y que desarrolle actuaciones técnicas para organizar el archivo municipal, implantando un sistema de gestión para facilitar el acceso a los integrantes de las diferentes oficinas municipales y a los usuarios a la documentación de una forma asequible, organizada y simultánea.

“Queremos así que se asegure que se preserva a largo plazo la documentación original y que se evite el riesgo de deterioro de la documentación original en el momento de su consulta. En el caso concreto del Archivo Municipal de Valle Gran Rey se están incumpliendo muchos de los objetivos que la legislación contempla y, lo que es más grave, está provocando, por una parte, una ralentización en el funcionamiento interno de la corporación, la pérdida de recursos económicos y una deficiente atención a la ciudadanía” insiste el portavoz.

Para la formación asamblearia, ha quedado claro a lo largo de esta legislatura que, tanto el gobierno como los representantes de la oposición han sufrido la tardanza, cuando no el silencio, al respecto de información que debiera estar ordenada y gestionada en el Archivo Municipal. “Esto dificulta enormemente la consulta de documentos y menoscaba las tareas de gobierno y oposición, y lo que es mucho más grave, perjudica a la ciudadanía” considera Hernández.

Desde Sí se puede, se señala como principales carencias del Archivo Municipal de Valle Gran Rey, la ausencia de personal cualificado al cargo de la gestión del archivo, la inexistencia de un cuadro de clasificación de los fondos o el uso de tratamientos inadecuados para el almacenamiento como perforaciones o presencia de objetos metálicos. También señalan como insuficiencias del servicio el hecho de que su ubicación se encuentra fuera de la Casa Consistorial y que se carezca de una sala habilitada para los investigadores que quieran consultar los documentos que componen el Archivo.

“Esto es respecto al archivo administrativo, pero es que en relación con el Archivo Histórico Municipal se ciernen fundadas dudas y se corren probables riesgos al respecto de su correcta conservación. Además, no ha habido ni hay acciones de investigación y publicación que ayuden a profundizar en su conocimiento por parte de la ciudadanía” explica el portavoz. Por eso, la moción también propone un acuerdo para que se pongan en marcha acciones orientadas a que el patrimonio documental de Valle Gran Rey salga del olvido, acometiendo programas de dinamización y difusión de los fondos documentales.

“En la era de la información donde dicen que vivimos, la información debe estar recogida en documentación y esta ordenada y gestionada. Es fundamental para el buen funcionamiento del Ayuntamiento y para la pervivencia de nuestro patrimonio documental que se den pasos para que el archivo municipal de Valle Gran Rey funcione como tal” finaliza su intervención Hernández Chinea.

  • Para la asamblea local de Valle Gran Rey, este proyecto, tal y como está planteado, provocará graves daños en el que es, probablemente, el mejor conjunto arqueológico de La Gomera.
  • En tal sentido, se han presentado alegaciones basadas en lo dispuesto en el Plan Insular de Ordenación y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey indica que el proyecto del cierre del anillo insular eléctrico, tal y como está planteado, provocará graves daños a la zona arqueológica de la Montaña del Adivino, un complejo arqueológico que no tiene parangón en La Gomera y una de las mejores zonas arqueológicas de Canarias por la cantidad y variedad de evidencias de yacimientos y por el significado de la zona para la cultura aborigen gomera.

“Esto no es ningún argumento exagerado y la importancia de esta zona y su entorno está recogida en la normativa territorial. Tanto el PIOG como el PRUG del Parque Rural así lo determinan” advierte Guzmán Correa, portavoz y concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey.

Por este motivo, la asamblea local ha presentado alegaciones a la Dirección General de Industria y Energía del Gobierno de Canarias, en las que argumentan, a partir de las disposiciones del Plan Insular de Ordenación y del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey, los evidentes daños que se harán sobre la Zona Arqueológica al pretender instalar torretas eléctricas a lo largo del entorno.

“Estamos de acuerdo en que se plantee y se desarrolle el cierre del anillo eléctrico, pero no a costa de destruir uno de los mejores complejos arqueológicos de La Gomera y, probablemente de Canarias. Creemos que existen otras alternativas que el mismo proyecto obvia” insiste el portavoz.

Desde la formación se plantea como una posibilidad a estudiar que el cierre del anillo discurra por el barranco de Argaga y se aproveche la pista entre ese enclave y el barrio de Vueltas para soterrar el cable. “Entendemos que por eso se colocaron en su momento torretas hasta la zona del Verodal que habría que aprovechar. Además, de esta forma, se podría atender a los importantes problemas de seguridad que muestra esta pista, aspecto al que ninguna administración parece querer atender”, señala Correa.

Sí se puede recuerda que el PIOG determina para la Zona arqueológica de Montaña del Adivino y todo su entorno la declaración de Bien de Interés Cultural en su integridad y que la protección de dicha zona deberá garantizarse mediante la aprobación del oportuno Plan Especial. “Confiamos en que desde el Cabildo se haga cumplir estas determinaciones y que la Montaña del Adivino no vaya a convertirse en un nuevo caso `Tindaya’”, manifiesta el portavoz.

Para Sí se puede, la colocación de torretas de alta tensión sobre el entorno de la Montaña del Adivino menoscaba de forma patente y definitiva el paisaje que dan sentido a esta Zona Arqueológica.

“Se señala que las torretas no dañan a ningún yacimiento en concreto, pero es que en este caso el entorno donde se encuentran los yacimientos es tan trascendental e importante como los mismos. A nadie se le ocurriría colocar torretas en Machu Pichu por mucho que no dañasen edificaciones o estructuras porque el valor de ese complejo es el conjunto. En nuestra opinión y creemos que en la de los estudiosos de la arqueología gomera estamos en un caso similar” insiste el portavoz.

“La singularidad y grandes valores culturales de la Montaña del Adivino y su entorno hace necesario establecer, tal como prevé la normativa, su delimitación como Zona Arqueológica, así como su entorno de protección adecuado, como el instrumento más efectivo de protección de esta inigualable herencia patrimonial” finaliza su intervención Correa.

  • La organización ecosocialista recuerda los ofrecimientos hechos por el alcalde para realizar un trabajo conjunto con la oposición.
  • La adaptación del municipio al decreto de sanidad mortuoria -máxime tras los daños en el tanatorio de Guadá-, las obras asociadas a la accesibilidad universal, la depuración de aguas residuales, la elaboración de un plan estratégico de subvenciones, el fomento del sector primario o la regulación de la participación ciudadana en el municipio deberían estar recogidas en ese documento en opinión de Sí se puede.

Sí se puede ha solicitado al gobierno de Valle Gran Rey explicaciones sobre la elaboración de los presupuestos del Ayuntamiento para 2018, al presentar recientemente una petición ante el registro de la corporación en la que se solicita al grupo de gobierno de CC un informe del trabajo realizado durante los últimos tres meses para su elaboración, además de acceso al informe de Intervención sobre el contenido del Presupuesto prorrogado, en el que se deben concretar los créditos prorrogables y, en su caso, los ajustes.

En este sentido, el concejal de Sí se puede en Valle Gran Rey, Carlos Hernández Chinea, afirma “el presupuesto del Ayuntamiento es una herramienta clave para la gestión del municipio, por lo que es de vital importancia que sea suficientemente debatido y trabajado de manera conjunta por todos los grupos políticos que componen el pleno”. Por tanto, para la formación asamblearia debe establecerse un plan de trabajo en el que se establezca un calendario de las reuniones, los plazos de presentación de propuestas y cualquier otra cuestión relevante para facilitar y organizar el proceso previo al debate del documento en sesión plenaria.

Para Sí se puede en Valle Gran Rey, existen una serie de prioridades en el municipio que deben trabajarse con premura y ser incorporadas en los presupuestos de 2018, cuya aprobación inicial no debería atrasarse a más allá de finales de enero para que este documento no pierda su valor como instrumento de planificación y guía de buen uso de los recursos municipales.

Hernández señala “el estado del tanatorio de Guadá y las alternativas que se planteen tras los daños acaecidos por el reciente derrumbe deberían estar planteadas. Desde el 12 de diciembre que cayeron las piedras sobre la instalación nada se sabe sobre qué propuestas maneja el gobierno municipal para esta edificación y qué alternativas se manejan para que el Ayuntamiento cumpla con el decreto de sanidad mortuoria, cuyo plazo vence en septiembre de este año. A este respecto, desde la formación asamblearia se recuerda que en dos ocasiones se ha preguntado en pleno por las previsiones del gobierno municipal para cumplir con ese decreto y no ha obtenido respuestas clarificadoras.

Otra de las grandes prioridades que en opinión de la formación debería recoger el presupuesto es la adaptación de los edificios municipales a la accesibilidad universal. “Se dijo en nota de prensa que tenían un informe exhaustivo, pero lo cierto es que desconocemos cómo tiene planificado el gobierno adaptar el edificio central del Ayuntamiento o los centros culturales de La Calera, Arure y Taguluche y hacerlos accesibles” comenta el concejal.

Además de esto, desde Sí se puede se señala la necesidad de enfocar la estrategia municipal para que las aguas residuales del municipio sean tratadas y vertidas o reutilizadas convenientemente. “La depuradora de Arure sigue siendo una entelequia y sobre la estación de Playa del Inglés, la única con la que cuenta el municipio, se cierne la eterna duda de qué pasará con las aguas que depura. Además, tendría que estar trabajándose en alternativas para implantar sistemas de depuración natural en Las Hayas y Taguluche” subraya Hernández.

También insisten desde la formación asamblearia sobre la necesidad de trabajar de forma prioritaria en un plan estratégico de subvenciones. “Lo presentamos como moción y fue aprobada por unanimidad, pero nada se hizo en 2017, a pesar de que la ausencia de este documento indispensable provocó que las ayudas a estudiantes y las subvenciones a proyectos no pudieran siquiera plantearse”.

Para Sí se puede, además, la elaboración participada del Plan General de Ordenación, el fomento de la agroecología y la soberanía alimentaria, la regulación de la participación ciudadana, la atención de las necesidades sociales y el fortalecimiento del tejido empresarial deberían ser prioridades del municipio para 2018, manteniendo y mejorando los servicios que se llevan hasta ahora.

“Vemos con preocupación cómo, en vez de mejorar los servicios, a finales de 2017 se han cerrado algunos como la biblioteca o la oficina de información turística, y otros hayan estado en riesgo de no poder mantenerse como la Escuela Infantil, la Vivienda Tutelada o la recogida selectiva” manifiesta el portavoz.

Desde Sí se puede se llama la atención sobre que “no se nos ha presentado hasta ahora ningún plan de trabajo para el debate del presupuesto de 2018 y no hemos tenido noticia de que se haya realizado algún avance al respecto”, mientras que “la elaboración del cronograma de reuniones ofrecida y prometida desde el gobierno municipal está aplazada y sin visos de que se establezca”, finaliza su intervención Hernández.

La colaboración de colectivos, asociaciones y ciudadanos en la organización de todos los festejos de la ciudad estará regulada por un reglamento que reconoce a este órgano como parte de la organización complementaria municipal pero limita su papel al terreno consultivo y de asesoramiento e información de la política consultiva municipal.

A propuesta de Sí se puede, el pleno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey aprobó por unanimidad la constitución del Consejo Sectorial de Fiestas con funciones de carácter consultivo, así como de asesoramiento e información de la política festiva municipal, que se conformará para propiciar un debate permanente que sirva de estímulo y apoyo a las actividades lúdicas y festivas que tienen lugar en el municipio en todas sus vertientes.

“Sinceramente no esperábamos que esta moción fuese apoyada por unanimidad. Sobre todo, nos sorprendió el voto favorable de CC, cuyos representantes han hecho de las fiestas el asunto primordial de su gobierno y que han mostrado hasta ahora una gestión bastante opaca de las fiestas” señala la portavoz de Sí se puede, Sandra Ramos.

Desde la formación asamblearia se explica que, a día de hoy, la mayor parte de las fiestas del municipio suelen organizarse a partir de las Comisiones de Fiestas, entes sin personalidad jurídica formados por grupos de personas voluntarias.

“Pese a su esfuerzo y compromiso con la organización de las fiestas, creemos que actualmente son tantos los requisitos legales en materia de seguridad, de contratación de orquestas y empresas de servicios (iluminación, sonidos…) y monetarios, así como de responsabilidad civil, que viene siendo necesario plantear la conformación de un órgano que dé cobertura legal a la participación del Ayuntamiento y de las personas que conforman las Comisiones de Fiestas, amparándose en la legislación vigente” insiste la portavoz.

La asamblea local de Sí se puede indica que, precisamente en este verano, en Valle Gran Rey se sufrieron ciertas circunstancias (orquestas que se negaron a tocar en medio de una fiesta, problemas de seguridad…), que dejaron en mal lugar el nombre del municipio y que muestran con claridad la conveniencia de replantear y rediseñar cómo se está afrontando la política de fiestas por parte de este Ayuntamiento.

“Se da la circunstancia que en los tres años que se llevan de legislatura, el gasto en fiestas por parte de esta Corporación supera los 100.000 euros cada año, cantidad que necesita de más transparencia y de más participación por parte de quienes organizan las fiestas y de los grupos políticos con presencia en el Pleno” considera Ramos.

La moción además encarga a la Concejalía de Fiestas varias encomiendas que desde Sí se puede se espera se ejecuten a la mayor brevedad posible. De tal forma, desde la formación asamblearia se indica que el pleno ha instado a que la Concejalía de Fiestas elabore las normas reguladoras del Consejo Sectorial de Fiestas, la Ordenanza para la adjudicación y utilización de ventorrillos y otros puestos en fiestas populares y la Ordenanza fiscal reguladora de la tasa por instalación de puestos, barracas, casetas de venta, espectáculos, atracciones de recreo, situados en terrenos de uso público local, así como industrias callejeras y ambulantes.

“Queremos que quienes organicen las fiestas estén avalados por la legislación, que quienes participen en los festejos tengan seguridad y que las personas que trabajan durante la celebración de las fiestas tengan plenas garantías de cobro. Entendemos que es una oportunidad para regular una actividad de la que disfrutamos el resto de la ciudadanía, pero que puede suponer muchos problemas para quienes la organizan” finaliza su intervención Ramos.

El pleno ordinario del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, celebrado el pasado 30 de noviembre, aprobó por unanimidad la moción de Sí se puede para la adhesión del ayuntamiento al Pacto Estatal por la Soberanía Alimentaria, la Educación Ambiental y la Sostenibilidad del Territorio.

El Ayuntamiento de Valle Gran Rey, a propuesta de la asamblea local de Sí se puede, se adhiere al pacto por la soberanía alimentaria y la sostenibilidad del territorio. “Estamos muy satisfechos de que, una vez más, todos los concejales votasen a favor de una propuesta como la nuestra que, de llevarse a cabo, puede impulsar la recuperación de los suelos y las actividades agrícolas abandonadas y una defensa activa de la soberanía alimentaria”, explica Guzmán Correa, concejal y portavoz de Sí se puede en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey.

Este pacto, impulsado por la Red Intervegas en noviembre de 2015, se firmó en Granada y nació de la necesidad de proteger, planificar, desarrollar y gestionar los territorios agrarios del Estado. Desde Sí se puede se entiende que, con este acuerdo, el Ayuntamiento de Valle Gran Rey se compromete a conservar los suelos fértiles y los territorios agrícolas históricos.

“Con este acuerdo unánime, el Ayuntamiento de Valle Gran Rey se compromete a elaborar y a desarrollar una estrategia para implantar en el municipio una política activa de fomento de la Soberanía Alimentaria, la Educación Ambiental y la Sostenibilidad del Territorio en coherencia con la estrategia 2015-2031 del Pacto Estatal, destinando recursos económicos para ello, por lo que esperamos que en los presupuestos de 2018 haya partidas que lo plasmen”, insiste el portavoz.

Otro de los acuerdos que desde la formación ecosocialista se quiere destacar especialmente es que el Ayuntamiento de Valle Gran Rey se ha comprometido a contemplar en su planeamiento la determinación de bolsas de suelos representativos que pudieran ser considerados Territorios Agrarios Históricos.

Correa indica “creemos que en el municipio de Valle Gran Rey existen suelos y sistemas agrícolas que son claros ejemplos de Territorios Agrarios Históricos y que los principios de este Pacto se han de desarrollar para conseguir proteger y dinamizar estos espacios y que Valle Gran Rey consiga conservar una de sus señas de identidad: la diversidad paisajística que posee”.

Desde la formación asamblearia se señala que la Vega de Arure, los sistemas de cultivos vinculados a la agricultura de exportación de la zona baja, los andenes de Guadá o Taguluche, con los palmares agrícolas asociados o los paisajes de agricultura de secano de las cercanías de Las Hayas, “son paisajes que nos identifican, que deben reactivarse, que deben ser protegidos y dinamizados antes de que su deterioro, desnaturalización y abandono lo hagan imposible”.

Para Correa, “esta moción es complementaria a los acuerdos aprobados para el impulso de la agroecología en el municipio de Valle Gran Rey y la adhesión del Ayuntamiento a la Asociación Intermunicipal Red Territorios Reserva Agroecológicos, Red TERRAE, que no ha sido trabajada por el gobierno municipal en lo más mínimo, por lo que esperamos que también haya partidas presupuestarias en 2018 que sean coherentes con lo que se acordó desde el año pasado”.

La moción aprobada por el Ayuntamiento de Valle Gran Rey insta al Gobierno de Canarias y al Cabildo Insular de La Gomera a realizar los cambios normativos necesarios para iniciar una clasificación agroambiental de los Territorios Agrarios Históricos y la protección de sus suelos frente a cualquier otro uso no compatible con la actividad agraria, e iniciar los procesos para recuperar los espacios degradados de estos territorios

Finalmente, el concejal de Sí se puede señala que “como administración creemos que es pertinente adherirnos a este tipo de pactos y generar debate y acciones concretas para intentar cambiar los modelos de consumo y producción y lograr un cambio de modelo que sea más beneficioso para todos.”

Para la formación asamblearia, estas ayudas tendrían que estructurarse de una manera más transparente y eficiente, que permita a las personas y familias con necesidades poder afrontar con suficiencia las situaciones de emergencia social.

Desde Sí se puede en Valle Gran Rey entienden que las maneras que muestra el gobierno municipal en la convocatoria de las ayudas a la emergencia social caen de lleno en la improvisación y en el asistencialismo, y tildan de opacas y poco afortunadas las formas del alcalde de anunciar estas ayudas.

“No nos parece serio que a finales de noviembre sea cuando se anuncien a bombo y platillo y para lucimiento del alcalde estas ayudas, y más cuando desde marzo está operativo el presupuesto municipal” manifiesta Andrea Witt, portavoz de la formación de izquierdas en Valle Gran Rey.

Para la asamblea local de Sí se puede, “vincular las ayudas de emergencia social a las fechas navideñas es un despropósito: las emergencias sociales no entienden de fechas. Estas ayudas deben estar operativas y abiertas a toda la ciudadanía durante todo el año y no solo cuando llega diciembre”.

La portavoz insiste: “en la nota anunciadora de esta convocatoria el alcalde señala que esta es una de las gestiones más urgentes para el grupo de gobierno; menos mal, porque si no, directamente no las sacan. Esa urgencia y prioridad no se detectan cuando se saca la convocatoria en diciembre ni cuando en los presupuestos municipales se destinan 3.000 euros para esto y 125.000 en fiestas populares y festejos. Deberían hacerle caso al eslogan de la convocatoria: la emergencia no puede esperar”.

Desde Sí se puede se señala que el grupo de gobierno debería gestionar más y mejor la política social, apostando por la promoción, la prevención y la integración de las personas, y reduciendo el asistencialismo o la emergencia.

“En Valle Gran Rey existen situaciones sociales que demandan una política más fundamentada, continua y estratégica. Vivimos en el sitio con los alquileres más altos de La Gomera, con la cesta de la compra más cara y donde se ven fenómenos de precarización laboral muy potentes. Además, en los barrios de Taguluche, Arure y Las Hayas, existen situaciones de envejecimiento de la población y despoblamiento, con gente mayor que vive sola y algunas personas con enfermedades inhabilitantes, con lo que las políticas sociales se complican” explica Witt.

Para la asamblea local de Sí se puede, en esta legislatura en las políticas sociales de Valle Gran Rey se ha ido imponiendo un asistencialismo graciable y discrecional, una vuelta a criterios propios de la beneficencia, y con una instrumentalización de los recursos públicos como medios de control social.

La portavoz insiste: “De la opacidad de la convocatoria de estas ayudas habla que no han salido publicadas en ningún boletín, ni se sabe la cuantía, ni las condiciones mínimas para optar a ellas. Parece que se ha estado esperando a que otras administraciones y entidades como el Gobierno de Canarias, FECAM, Caja Canarias y la Fundación La Caixa den fondos para completar los fondos, y eso no parece obedecer a una planificación seria y asentada para desarrollar las políticas sociales que un municipio como Valle Gran Rey está demandando”.

Para finalizar, desde Sí se puede en Valle Gran Rey se muestra preocupación por la posible saturación que sufrirán los servicios municipales a finales de año. “Si ya durante el resto del año, las personas que trabajan en el servicio están muy ocupadas en intentar satisfacer las distintas situaciones sociales que se presentan, dejarles dos semanas para resolver las ayudas va a ahondar en situaciones laborales de estrés y colapso”.

Para la formación ecosocialista, este órgano resulta fundamental para tratar temas de interés como la situación de la Escuela Infantil, la Ludoteca de Navidad 2017 o las deficiencias en el mantenimiento del CEO Nereida Díaz Abreu que han afectado en el comienzo de curso al alumnado y profesorado del centro educativo.

La asamblea local de Sí se puede ha solicitado y propuesto al grupo de gobierno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey que el Consejo Municipal de Educación se conforme y se convoque a la mayor brevedad para que se normalice su funcionamiento a la mayor brevedad posible y la comunidad pueda ser partícipe de las políticas municipales respecto a los temas relacionados con la enseñanza y la educación.

“Es la tercera vez que solicitamos esto y creemos que ahora que tantas dudas hay sobre el funcionamiento de la Escuela Infantil, la Ludoteca de Navidad 2017 o el servicio de acogida temprana y de tarde, es una oportunidad magnífica para dinamizar este espacio de participación” señala Carlos Hernández, portavoz y concejal de la formación asamblearia en Valle Gran Rey.

“Consideramos que el Consejo Municipal de Educación es el órgano de participación democrática de los distintos sectores de la comunidad, y por lo tanto es el espacio idóneo para conocer, reflexionar y realizar propuestas de mejora de la calidad educativa en nuestro municipio. en todos aquellos temas relacionados con el asesoramiento, consulta, gestión, seguimiento y evaluación de la enseñanza y sus niveles de calidad; estamos en el último trimestre del año 2017 y aún no ha sido convocado” expresa el portavoz de la formación.

Para Sí se puede resulta incomprensible que, a pesar de los patentes y graves problemas que sufren los servicios y equipamientos educativos en el municipio, el grupo de gobierno no haya conformado este interesante espacio de participación pública.

“La Escuela Infantil con problemas de mantenimiento del servicio por escasez de personal, la precariedad con la que se cubren los servicios de acogida temprana y de tarde, las razonables dudas que se ciernen sobre la Ludoteca de Navidad de este año, la paralización de las obras en el nuevo aulario del CEO Nereida Díaz Abreu, el cierre de la Biblioteca Municipal, los problemas de accesibilidad que tienen los centros educativos en el municipio…, el listado es tal que da para muchas reuniones de trabajo, pero el gobierno no parece querer hacer partícipe a la comunidad de la problemática que tiene el municipio en materia educativa” insiste Hernández.

Sí se puede indica que en los estatutos del Consejo Municipal de Educación se señala que el órgano será consultado y podrá elaborar propuestas sobre la participación en el control del dinero que aporte cualquier organismo para construcciones escolares, conservación, mantenimiento, limpieza y actividades complementarias y en general de los gastos en materia educativa, “y sin embargo esto no sucede, nada se sabe de las decisiones que toma el grupo de gobierno en las competencias que el Ayuntamiento tiene en materia educativa ni en las inversiones planteadas en el área”.

Por tal motivo, desde la asamblea local se ha solicitado de nuevo y por tercera vez que se convoque el Consejo. “Notamos claras reticencias para desarrollar más la participación ciudadana por parte del grupo de gobierno. Entienden las opiniones distintas como ataques, se centran más en ver quién da el mensaje que en la información que aporta cualquier propuesta o cualquier crítica. En Sí se puede entendemos que precisamente la participación ciudadana en los asuntos públicos es una de las mayores garantías de éxito para cualquier gestión o proyecto”, explica Hernández.

Para Sí se puede es urgente que se realice la convocatoria del Consejo Municipal de Educación para que se normalice su funcionamiento a la mayor brevedad posible, y que en la primera reunión se trate de forma preferente la situación de la Escuela Infantil, la Ludoteca de Navidad 2017, el servicio de acogida temprana y de tarde, y cuantos asuntos sean trascendentes para la comunidad educativa y la ciudadanía del municipio.

El presupuesto está aprobado desde marzo y aún no se han publicado las bases para la concesión de subvenciones a entidades sin ánimo de lucro ni las ayudas para los escolares del municipio.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey censura que otro año más el grupo de gobierno en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey retrase hasta noviembre la publicación de las bases para la concesión de subvenciones a entidades sin ánimo de lucro y para las ayudas para los escolares del municipio, a pesar de que el presupuesto está aprobado desde marzo y se ha tenido tiempo suficiente para trabajar en las respectivas convocatorias.

“El año pasado se publicaron las bases para ayudas a estudiantes el 5 de diciembre y las de subvenciones para entidades el 12 de diciembre, lo que provocó, por una parte, una saturación de los cuerpos administrativos municipales en diciembre, que es un mes complejo para una Administración Pública, y, por otra, que muchas entidades no pudieran atender adecuadamente la petición y justificación de subvenciones” señala Andrea Witt, portavoz de Sí se puede en Valle Gran Rey.

Para Sí se puede, “es una pena que a pesar de haber presupuesto se llegue a finales de año sin sacar una convocatoria coherente que permita a los posibles beneficiarios, ya sean estudiantes o entidades, poder trabajar las solicitudes y los proyectos con tiempo suficiente”. Desde la formación asamblearia se señala que los presupuestos de 2017 recogen 25.000 euros para ayudas a estudiantes y 20.000 euros para entidades sin ánimo de lucro.

“Ya se han firmado los decretos para la concesión de las subvenciones nominativas, algunas desde junio, pero de las bases de las subvenciones orientadas a colaborar con la financiación de gastos para el desarrollo de actividades de las entidades, nada se sabe ni hay ningún tipo de información, lo cual es muy injusto para entidades que no fueron incluidas dentro de la lista de subvenciones nominativas” insiste la portavoz.

“Tampoco se sabe nada de las ayudas para estudiantes del curso 2016-2017 y ya hace unos meses que empezó el curso 2017-2018. Un año más, estas ayudas, que para muchas personas es un ingreso importante, se dejan para sacarse a final de año, a prisa y corriendo, y con un curso de retraso” abunda Witt.

Desde Sí se puede se insiste en la necesidad de que el Ayuntamiento de Valle Gran Rey trabaje con urgencia en un plan estratégico de subvenciones ya que “en la concesión de subvenciones se debe cumplir con los principios de publicidad, transparencia, concurrencia, objetividad, igualdad y no discriminación, además de primar la eficacia en el cumplimiento de los objetivos fijados por el Ayuntamiento de Valle Gran Rey”.

En tal sentido, la portavoz expresa su contrariedad porque el gobierno no haya avanzado en un instrumento que, además de ser obligatorio por la Ley de Subvenciones, fue un compromiso acordado en pleno por unanimidad tras la moción presentada al respecto por Sí se puede.

“Como se vio durante la sesión de aprobación definitiva del Presupuesto 2017 y se ve con la actual situación de indefinición que muestra el gobierno municipal con las ayudas, las subvenciones, tal y como plantean actualmente en Valle Gran Rey, son motivo de polémicas y controversias, y lo que es peor, se están convirtiendo en instrumentos partidistas, lo que en nada ayuda al desarrollo de las actividades de los colectivos, y llevan al Ayuntamiento a situaciones poco coherentes con lo que dicta la legislación y el sentido común” finaliza Witt.

A una pregunta realizada en el último pleno sobre la intención de cumplir en los edificios y equipamientos públicos con la Ley 8/2013, de 26 de junio de rehabilitación, regeneración y renovación urbana, el alcalde contestó con vaguedades.

“Esto es una Ley que lleva desde el año 2013, que afecta a todas las Administraciones Públicas y que, según comentarios de la FECAM, se ampliará el plazo. No obstante, este Ayuntamiento ya ha encargado un estudio sobre la accesibilidad”. Con estas palabras respondió el alcalde del Ayuntamiento de Valle Gran Rey a la pregunta presentada por Sí se puede en el pasado pleno acerca de los planes tiene el grupo de gobierno para cumplir con esta disposición legal.

Para Sandra Ramos, portavoz de la formación asamblearia, “con esta respuesta queda claro el poco rigor con el que se trata el tema de la accesibilidad por parte del gobierno municipal”. Cabe destacar que la pregunta fue presentada en junio de este año y su respuesta entregada en octubre. “No es serio que un Ayuntamiento, cuyo edificio es inaccesible salvo en su primera planta a personas con movilidad reducida, responda de esta forma, cuando la ley marca como plazo máximo el 4 de diciembre de 2017 para garantizar que todo espacio y edificio público sea accesible”.

La portavoz explica que son pocas las edificaciones de titularidad municipal que cumplen con la Ley 8/2013, de 26 de junio de rehabilitación, regeneración y renovación urbana. “No solo el Ayuntamiento, sino la Casa de la Cultura de La Calera, tienen plantas enteras inaccesibles para personas que utilicen sillas de ruedas. Tanto es así que una persona con movilidad reducida no puede asistir a un pleno o a una actividad que se desarrolle en el salón de actos de la Casa Cultural”.

“Pensemos que estas situaciones afectan, además de a personas que utilizan sillas de ruedas, a personas mayores, mujeres embarazadas o a personas con bebes que utilicen carros, entre otras, y son situaciones que hablan muy mal de nuestro ayuntamiento” abunda Ramos.

Del mismo modo se señala desde la asamblea local de Sí se puede existen otros equipamientos absolutamente inaccesibles. La portavoz pone otros ejemplos: “Los tanatorios de Arure o El Caidero o el cementerio de Las Manzanillas en Valle Gran Rey son absolutamente inaccesibles a personas en sillas de ruedas. Es tremendamente injusto que personas que han querido acompañar a sus familiares en trances tan dolorosos no hayan podido acceder o hayan tenido que ser transportados por vecinos”.

Para la formación ecosocialista, la dejadez que se ha demostrado para acometer las obras necesarias provoca que la corporación pueda ser denunciada por cualquier persona o colectivo que se vea afectado al cumplirse el plazo el próximo 4 de diciembre. “Seguro que el alcalde le echará parte de la culpa al antiguo equipo de gobierno por ser la ley de 2013, pero ya lleva dos años y medio de gobierno y en la legislatura anterior fue miembro de la oposición, y el interés que ha mostrado con la accesibilidad es, supuestamente, encargar un estudio” argumenta Ramos.

La portavoz señala: “Esperamos que ese estudio le aclare al alcalde y al gobierno municipal que Valle Gran Rey llega tarde al cumplimiento con la Ley de accesibilidad para personas con movilidad reducida, y que, además de los edificios y equipamientos públicos, tanto el Ayuntamiento como el Cabildo y el Gobierno de Canarias, trabajen en sus instalaciones o en las aceras del municipio, y que a las personas con movilidad reducida el municipio no se les muestre tan hostil como ahora”.

Para finalizar, Sandra Ramos recalca: “Esto solo es lo que afecta a la accesibilidad física, pero un ayuntamiento verdaderamente sensible estaría trabajando en la accesibilidad universal, que incluye además la accesibilidad sensorial y cognitiva, para dar cobertura y acceso a la administración a todas las personas”.