La formación asamblearia presentó en noviembre del año pasado una moción para ordenar y regular el incremento de la presencia de autocaravanas en el municipio de los últimos años que fue aprobada por unanimidad.

Sí se puede en Valle Gran Rey reprocha al grupo de gobierno que no se haya avanzado en la regulación del estacionamiento de autocaravanas, pese a que en noviembre de 2017 fue aprobada unánimemente una moción que la formación presentó con el fin de ordenar y regular el incremento de la presencia de autocaravanas en el municipio.

La portavoz de la asamblea local, Sandra Ramos, considera “que después de escuchar en el Pleno al alcalde que la redacción de la Ordenanza reguladora del estacionamiento de caravanas tenía que estar aprobada antes de Semana Santa y viendo que no se ha hecho nada hasta el momento, asumimos que este señor tiene una forma muy particular de atender a sus compromisos”.

Para Sí se puede en Valle Gran Rey “la situación de las autocaravanas va a peor conforme pasa el tiempo y no se trabaja para ordenar aparcamiento descontrolado de este tipo de vehículos en el municipio” y, denuncia, la “pasividad que ha mostrado el gobierno municipal en estos tres años de gobierno para solucionar este problema”.

En el mismo sentido, la portavoz también señala la inoperancia y dejación que otras administraciones hacen de sus obligaciones. “Para la Demarcación de Costas esto parece no ser un problema, pero peor es lo del Consejo Insular de Aguas que colocó unos carteles en la desembocadura del barranco prohibiendo el estacionamiento en esa zona y resulta que es uno de los terrenos donde más caravanas estacionan durante días sin que nadie de este órgano aparezca por allí”.

Para Ramos, “la presencia desordenada de autocaravanas es un tema que está trayendo muchas críticas entre la población de Valle Gran Rey y desde Sí se puede ya hemos planteado que se regule tal y como se hace en muchos otros sitios. Es interesante trabajar en una ordenanza en la que las personas que están trabajando en proyectos de turismo itinerante puedan dar su opinión y sus enfoques, pero claro, lo primero será trabajar, cosa que no parece ir con este gobierno”.

El incremento en el número de autocaravanas en Valle Gran Rey en los últimos años ha puesto de manifiesto la necesidad de introducir las mejoras necesarias en materia de reglamentación, infraestructuras, señalización, servicios y planificación turística. “En el caso concreto de nuestro municipio, algunas situaciones que se dan en el municipio aparejadas al autocaravanismo, distan mucho de ofrecer una imagen mínima de calidad, seguridad vial, ornato y limpieza, y entendiendo eso todos los partidos presentes en el pleno votaron a favor de nuestra moción” explica la portavoz.

Ramos considera sobre este tipo de turismo, “el fenómeno autocaravanista es un modelo de turismo itinerante, moderno, no estacionario que está en pleno desarrollo en toda Europa y que contribuye, si se regula convenientemente, al desarrollo económico y turístico. Pero para este gobierno parece que lo de regular no es un verbo sino un calificativo idóneo para sus actuaciones”.

Para finalizar, la portavoz añade que “esperamos que el alcalde espabile y lleve al próximo pleno ordinario una propuesta de ordenanza con la que empezar a trabajar”.

Advierten que la situación se ha vuelto insostenible y que el ganado está afectando a cultivos y a la seguridad de barrios como la Casa de la Seda o Guadá.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey indica la necesidad urgente de realizar tareas de control del ganado asilvestrado en el Parque Rural, ya que en los últimos meses son frecuentes las quejas de agricultores y vecinos de Guadá, Casa de la Seda y El Guro sobre afección de ganado en cultivos y zonas ajardinadas, provocando daños incluso en colmenas situadas en la zona de la Cuesta de Los Paredones.

“La situación del ganado asilvestrado está alcanzando niveles muy peligrosos ya que está siendo frecuente la presencia de ganado asilvestrado en zonas habitadas, lo que se suma a la inseguridad que provoca este grave problema en la actividad de los senderistas y para el tránsito por carreteras, tanto por el riesgo de accidentes provocados directamente por este ganado como por las caídas de piedras que provocan sobre las vías” señala Sandra Ramos, portavoz de la formación de izquierdas en Valle Gran Rey.

Desde la asamblea local se señala que ya en septiembre del año pasado, los concejales de Sí se puede señalaron ante el pleno la necesidad de que el gobierno municipal solicitase al Cabildo Insular el desarrollo de actuaciones de control de ganado asilvestrado en el Parque Rural de Valle Gran Rey ante la proliferación de ganado en los riscos de Yorima, Guadá y Teguerguenche, y que ya estaban provocando daños a los cultivos del valle.

“La situación de septiembre hasta ahora ha ido a peor: es frecuente la presencia de ejemplares en zonas tan bajas como el barrio de la Casa de La Seda o en la cañada del Entullo sobre el barrio de La Playa. Ya no hablamos de los daños que este ganado estará provocando en especies endémicas amenazadas o en elementos del patrimonio etnográfico y arqueológico, sino que hablamos de los perjuicios que están provocando en cultivos, en instalaciones apícolas o el grave peligro que supone la presencia de este ganado para la seguridad del tráfico en la zona de la Cuesta de Los Paredones por caída de piedras” explica la portavoz.

“Es un tema que nos preocupa y en toda la legislatura no hemos visto que en el Parque Rural de Valle Gran Rey se haya tomado ninguna medida. Los vecinos observan cómo el problema, lejos de resolverse, aumenta, sobre todo con la sequía, que ha provocado que este ganado baje a zonas cultivadas desde los riscos que circundan el valle”, indica Ramos.

Apuestan, desde la formación ecosocialista, por un plan a largo plazo donde tengan cabida distintas acciones: apañadas con las medidas de garantía para insertar las piezas capturadas en la cadena alimenticia, control del ganado y, en caso de ser necesario, el abatimiento. “Lo indudable es que este y otros problemas, tales como la presencia de acampadas ilegales, la presencia de especies invasoras, la muerte de palmas o el deterioro del patrimonio etnográfico, son evidencias de que la protección y gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey no es que sea deficiente, es que, directamente, es inexistente” insiste la portavoz de la formación ecosocialista.

“El Cabildo de La Gomera debe tomar medidas eficaces y de forma urgente con el problema del ganado asilvestrado en el Parque Rural de Valle Gran Rey ya que la situación ahora mismo es insostenible y peligrosa y no vale quedarse en meras palabras. Mientras no trabajan, el ganado asilvestrado está dañando irremediablemente nuestro medio ambiente, nuestro patrimonio y nuestros cultivos. Gestionar es hacer y no figurar tanto en los medios, y si no son capaces de asumir sus competencias, que las den a quienes sí sean capaces” concluye Ramos.

La asamblea local de Sí se puede califica como una falta de respeto y un desfalco que el Gobierno de Canarias planee emplear esa cantidad en amueblar una obra en la que se han invertido más de 2 millones de euros y cuya viabilidad es un misterio.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey critica que el presupuesto regional prevea gastar 300.000 euros en amueblar el Mirador de El Santo, lo que es calificado como una falta de respeto y un desfalco toda vez que en esa obra se han invertido más de 2 millones de euros pese a que su viabilidad es una verdadera incógnita.

“Nos parece un auténtico despropósito que el Gobierno de Canarias se plantee malgastar 300.000 euros en los muebles para una instalación que no tiene ningún indicio de que se vaya a poder abrir algún día” explica Sandra Ramos, portavoz de la formación asamblearia.

Para Sí se puede, “invertir un solo euro más en esta obra sin que se sepa qué tipo de equipamiento va a acoger debería ser considerado malversación de caudales públicos”. Por este motivo, desde la formación ecosocialista se pide al Gobierno de Canarias que actúe con responsabilidad y que antes de plantear gastos se haga un plan de viabilidad y, si es preciso, se haga un concurso de ideas para ver a qué se puede destinar esta instalación.

“Estamos hablando de un mirador que se supone está diseñado para acoger un restaurante, pero en nuestra opinión para eso nunca podrá ser destinado ya que la instalación no tiene cerca terrenos con posibilidades de albergar un aparcamiento mínimo para satisfacer una hipotética demanda”, insiste la portavoz.

“Los vecinos de la zona no pueden prácticamente aparcar sus coches y aquí se sigue planteando instalar un restaurante, cuando apenas un kilómetro más abajo, en plena carretera general y con el diseño de César Manrique, hay una instalación similar y cerrada al público” considera Ramos.

Además, la portavoz insiste en que “ya en Arure existe una oferta adecuada de restaurantes como para plantear otras infraestructuras que compitan, desde lo público, con iniciativas privadas asentadas”.

Desde Sí se puede se recuerda que el proyecto inicial data de 1993, obra del artista gomero José Román Mora Novaro. En el año 2000 el mismo autor realiza el proyecto de la segunda fase. “Desde entonces y en un desparrame de fondos públicos, se ha gastado una cantidad de dinero público que estimamos en más de 2.000.000 de euros y la instalación sigue deteriorándose y sin visos de que, se gaste lo que se gaste dentro, vaya a ponerse en funcionamiento alguna vez” abunda Ramos.

Por este motivo, desde la formación de izquierdas se pide a los responsables públicos que, antes de gastar un solo euro más allí, se estudie y se publique a cuánto ascienden realmente los gastos y qué planes hay para poner la instalación en uso.

“Esperamos que el Gobierno de Canarias no siga en la dinámica de acompañar y financiar las políticas sinsentido que se plantean desde La Gomera. Esta isla tiene demasiadas obras pufas y cerradas, y se necesita más replanteamientos e ideas nuevas que optimicen estas instalaciones y menos dinero malgastado sin ton ni son” finaliza su intervención la portavoz.

La colaboración de colectivos, asociaciones y ciudadanos en la organización de todos los festejos de la ciudad estará regulada por un reglamento que reconoce a este órgano como parte de la organización complementaria municipal pero limita su papel al terreno consultivo y de asesoramiento e información de la política consultiva municipal.

A propuesta de Sí se puede, el pleno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey aprobó por unanimidad la constitución del Consejo Sectorial de Fiestas con funciones de carácter consultivo, así como de asesoramiento e información de la política festiva municipal, que se conformará para propiciar un debate permanente que sirva de estímulo y apoyo a las actividades lúdicas y festivas que tienen lugar en el municipio en todas sus vertientes.

“Sinceramente no esperábamos que esta moción fuese apoyada por unanimidad. Sobre todo, nos sorprendió el voto favorable de CC, cuyos representantes han hecho de las fiestas el asunto primordial de su gobierno y que han mostrado hasta ahora una gestión bastante opaca de las fiestas” señala la portavoz de Sí se puede, Sandra Ramos.

Desde la formación asamblearia se explica que, a día de hoy, la mayor parte de las fiestas del municipio suelen organizarse a partir de las Comisiones de Fiestas, entes sin personalidad jurídica formados por grupos de personas voluntarias.

“Pese a su esfuerzo y compromiso con la organización de las fiestas, creemos que actualmente son tantos los requisitos legales en materia de seguridad, de contratación de orquestas y empresas de servicios (iluminación, sonidos…) y monetarios, así como de responsabilidad civil, que viene siendo necesario plantear la conformación de un órgano que dé cobertura legal a la participación del Ayuntamiento y de las personas que conforman las Comisiones de Fiestas, amparándose en la legislación vigente” insiste la portavoz.

La asamblea local de Sí se puede indica que, precisamente en este verano, en Valle Gran Rey se sufrieron ciertas circunstancias (orquestas que se negaron a tocar en medio de una fiesta, problemas de seguridad…), que dejaron en mal lugar el nombre del municipio y que muestran con claridad la conveniencia de replantear y rediseñar cómo se está afrontando la política de fiestas por parte de este Ayuntamiento.

“Se da la circunstancia que en los tres años que se llevan de legislatura, el gasto en fiestas por parte de esta Corporación supera los 100.000 euros cada año, cantidad que necesita de más transparencia y de más participación por parte de quienes organizan las fiestas y de los grupos políticos con presencia en el Pleno” considera Ramos.

La moción además encarga a la Concejalía de Fiestas varias encomiendas que desde Sí se puede se espera se ejecuten a la mayor brevedad posible. De tal forma, desde la formación asamblearia se indica que el pleno ha instado a que la Concejalía de Fiestas elabore las normas reguladoras del Consejo Sectorial de Fiestas, la Ordenanza para la adjudicación y utilización de ventorrillos y otros puestos en fiestas populares y la Ordenanza fiscal reguladora de la tasa por instalación de puestos, barracas, casetas de venta, espectáculos, atracciones de recreo, situados en terrenos de uso público local, así como industrias callejeras y ambulantes.

“Queremos que quienes organicen las fiestas estén avalados por la legislación, que quienes participen en los festejos tengan seguridad y que las personas que trabajan durante la celebración de las fiestas tengan plenas garantías de cobro. Entendemos que es una oportunidad para regular una actividad de la que disfrutamos el resto de la ciudadanía, pero que puede suponer muchos problemas para quienes la organizan” finaliza su intervención Ramos.

A una pregunta realizada en el último pleno sobre la intención de cumplir en los edificios y equipamientos públicos con la Ley 8/2013, de 26 de junio de rehabilitación, regeneración y renovación urbana, el alcalde contestó con vaguedades.

“Esto es una Ley que lleva desde el año 2013, que afecta a todas las Administraciones Públicas y que, según comentarios de la FECAM, se ampliará el plazo. No obstante, este Ayuntamiento ya ha encargado un estudio sobre la accesibilidad”. Con estas palabras respondió el alcalde del Ayuntamiento de Valle Gran Rey a la pregunta presentada por Sí se puede en el pasado pleno acerca de los planes tiene el grupo de gobierno para cumplir con esta disposición legal.

Para Sandra Ramos, portavoz de la formación asamblearia, “con esta respuesta queda claro el poco rigor con el que se trata el tema de la accesibilidad por parte del gobierno municipal”. Cabe destacar que la pregunta fue presentada en junio de este año y su respuesta entregada en octubre. “No es serio que un Ayuntamiento, cuyo edificio es inaccesible salvo en su primera planta a personas con movilidad reducida, responda de esta forma, cuando la ley marca como plazo máximo el 4 de diciembre de 2017 para garantizar que todo espacio y edificio público sea accesible”.

La portavoz explica que son pocas las edificaciones de titularidad municipal que cumplen con la Ley 8/2013, de 26 de junio de rehabilitación, regeneración y renovación urbana. “No solo el Ayuntamiento, sino la Casa de la Cultura de La Calera, tienen plantas enteras inaccesibles para personas que utilicen sillas de ruedas. Tanto es así que una persona con movilidad reducida no puede asistir a un pleno o a una actividad que se desarrolle en el salón de actos de la Casa Cultural”.

“Pensemos que estas situaciones afectan, además de a personas que utilizan sillas de ruedas, a personas mayores, mujeres embarazadas o a personas con bebes que utilicen carros, entre otras, y son situaciones que hablan muy mal de nuestro ayuntamiento” abunda Ramos.

Del mismo modo se señala desde la asamblea local de Sí se puede existen otros equipamientos absolutamente inaccesibles. La portavoz pone otros ejemplos: “Los tanatorios de Arure o El Caidero o el cementerio de Las Manzanillas en Valle Gran Rey son absolutamente inaccesibles a personas en sillas de ruedas. Es tremendamente injusto que personas que han querido acompañar a sus familiares en trances tan dolorosos no hayan podido acceder o hayan tenido que ser transportados por vecinos”.

Para la formación ecosocialista, la dejadez que se ha demostrado para acometer las obras necesarias provoca que la corporación pueda ser denunciada por cualquier persona o colectivo que se vea afectado al cumplirse el plazo el próximo 4 de diciembre. “Seguro que el alcalde le echará parte de la culpa al antiguo equipo de gobierno por ser la ley de 2013, pero ya lleva dos años y medio de gobierno y en la legislatura anterior fue miembro de la oposición, y el interés que ha mostrado con la accesibilidad es, supuestamente, encargar un estudio” argumenta Ramos.

La portavoz señala: “Esperamos que ese estudio le aclare al alcalde y al gobierno municipal que Valle Gran Rey llega tarde al cumplimiento con la Ley de accesibilidad para personas con movilidad reducida, y que, además de los edificios y equipamientos públicos, tanto el Ayuntamiento como el Cabildo y el Gobierno de Canarias, trabajen en sus instalaciones o en las aceras del municipio, y que a las personas con movilidad reducida el municipio no se les muestre tan hostil como ahora”.

Para finalizar, Sandra Ramos recalca: “Esto solo es lo que afecta a la accesibilidad física, pero un ayuntamiento verdaderamente sensible estaría trabajando en la accesibilidad universal, que incluye además la accesibilidad sensorial y cognitiva, para dar cobertura y acceso a la administración a todas las personas”.

La charla, que será impartida por el técnico David Hernández, tendrá lugar el próximo sábado 07 de octubre a partir de las 19:00 horas en la Casa Cultural de La Calera.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey organiza una charla sobre participación ciudadana con el objeto de informar a la población y a las autoridades del municipio y de la isla de las obligaciones que tiene el Ayuntamiento para desarrollar instrumentos de participación ciudadana y las ventajas que tienen los procesos participativos para la construcción de territorios más cohesionados e integradores.

“Lo organizamos ahora precisamente porque en todo este año el Consejo de Participación Ciudadana no ha sido convocado, y entendemos que la ciudadanía de Valle Gran Rey no puede permitirse que un instrumento básico para que los vecinos y vecinas tengamos mayores niveles de consulta, de debate y de participación social se vaya diluyendo en el desinterés”, explica Sandra Ramos, portavoz de la formación en Valle Gran Rey.

El técnico en participación ciudadana, David Hernández, quien dinamizará la charla, posee una dilatada carrera en este campo, siendo redactor del Reglamento de Participación del Ayuntamiento de Los Silos, que fue el primer municipio de Tenerife en contar con esta herramienta reguladora.

Para la formación asamblearia, Valle Gran Rey se encuentra ante el reto necesario de incorporar a la ciudadanía al funcionamiento de sus instituciones. “A pesar de que este era el municipio de La Gomera donde primero hubo un Consejo de Participación Ciudadana, teniendo un gran empuje a partir de 2011, desde 2014 entró en una dinámica poco eficiente, donde no se contestaban las preguntas planteadas y donde las decisiones acordadas nunca se llegaron a plasmar” apunta la portavoz.

“Sin embargo, en esta legislatura el funcionamiento de este espacio de participación fue aún peor al ser las reuniones tediosas, poco dinámicas y nada eficientes” abunda Ramos. Por ello, desde la asamblea local de Sí se puede se ha considerado imprescindible romper esta deriva y abrir el debate sobre la participación ciudadana en Valle Gran Rey.

“Esperamos que acudan a la charla desde personas individuales interesadas por la toma de decisiones, a miembros de colectivos y asociaciones, y, por supuesto, los representantes públicos y las autoridades”, señala la portavoz, quien argumenta que “precisamente nuestros representantes políticos tienen que asumir que la participación ciudadana no es un concepto vacío sino la plasmación concreta de procesos sociales e institucionales, y su fomento y reglamentación una obligación legal”.

“Quienes habitamos el municipio de Valle Gran Rey estamos ante el reto de conseguir dotarnos de espacios y herramientas que lleven nuestras inquietudes y propuestas al gobierno municipal” finaliza su intervención Sandra Ramos.

La construcción de tres aulas es un compromiso que suscribió la consejera de Educación y Universidades durante su visita en enero de 2016.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey muestra su contrariedad ante el incumplimiento continuado de la Consejería de Educación y Universidades con el Centro de Enseñanzas Obligatorias Nereida Díaz Abreu y el compromiso que se adquirió para que el centro contara con tres aulas más.

Desde la formación asamblearia se recuerda que, durante la visita de la consejera de Educación y Universidades, Soledad Monzón, en enero de 2016, se manifestó que el centro podría contar con estos equipamientos a comienzos del curso escolar 2016-2017.

“Desgraciadamente el tiempo nos ha dado la razón y nuestras dudas estaban bien fundamentadas. Y no solo no hemos podido contar con estos espacios para el comienzo del curso pasado, sino que visto lo visto, la situación se va a alargar sin fecha. Al final en vez de solucionar un problema, se han generado más”, expresa Sandra Ramos, portavoz de la asamblea local.

Sí se puede considera que, precisamente con esta obra, desde la Consejería de Educación, llevan mucho tiempo engañando y frustrando a la comunidad educativa de Valle Gran Rey, como para que problemas burocráticos sigan retrasando aún más su ejecución. “Hoy empieza el curso 2017-2018 y las obras no han comenzado”, insiste la portavoz.

Las últimas informaciones oficiales que tienen sobre estas obras es una publicación en el BOC del pasado 23 de junio donde se notifica que se acredita la imposibilidad de notificación por la que se declara la caducidad del expediente administrativo de Resolución del contrato de la obra “Ampliación del C.E.O. Nereida Díaz Abreu, Valle Gran Rey, La Gomera”, y se inicia nuevo expediente de Resolución de contrato. “Es decir, burocracia, que puede ser necesaria, pero el aulario también es necesario y urgente para el alumnado de Valle Gran Rey”, indica Ramos.

Sí se puede entiende necesaria la construcción de esas aulas y que las obras, cuando se hagan, interfieran lo menos posible con el funcionamiento del centro. “También es importante la construcción de un nuevo comedor, pero visto lo visto, esperaremos más tiempo aún para que desde el gobierno de Canarias cumplan con la educación en nuestro municipio”, señala la portavoz ecosocialista.

Cabe recordar que la formación elevó al Pleno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey el pasado mes de mayo la propuesta de hacer una declaración institucional a favor del reinicio inmediato de las obras de ampliación de este centro educativo, que fue aprobada unánimemente por el pleno municipal.

“Visto lo visto, ni caso. Razón tuvo nuestro portavoz cuando en la sesión plenario dijo que, con esta obra, desde la Consejería de Educación llevan tomándole el pelo la comunidad educativa de Valle Gran Rey demasiado tiempo como para que problemas burocráticos retrasen aún más su ejecución” expresa Ramos.

“Recogemos la preocupación de muchas madres y padres de que este compromiso no se vaya a cumplir, porque todo indica precisamente eso”, insiste la portavoz, quien recuerda que “las obras tienen destinado un presupuesto cercano a los trescientos mil euros y que los trabajos tienen un plazo estipulado de 6 meses, pero a lo tonto, esos seis meses se han hecho ya unos años”.

Por parte de la asamblea local se insta al grupo de gobierno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey a solicitar el comienzo de estas obras. “Tenemos un grupo de gobierno, que incluye a un parlamentario, y que, lejos de buscar soluciones a este grave problema, parecen estar más preocupados por celebrar eventos, inauguraciones y fiestas” concluyen desde Sí se puede.

  • Han pasado dos años desde la finalización de la primera fase de la ZCA y no se han desarrollado proyectos de dinamización ni se conoce la continuidad del resto de fases ni cuándo puede ser recepcionada.
  • Para Sí se puede, “el esfuerzo inversor realizado en la primera fase no ha logrado que esta zona comercial abierta sea un espacio que ayude a potenciar el comercio del barrio de Vueltas”.

Como nefasta y muy mejorable es definida la gestión de la Zona Comercial Abierta de la Calle Vueltas en Valle Gran Rey por la asamblea local de Sí se puede. Para la formación de izquierdas resulta incomprensible que, tras dos años de haberse acabado las obras de la primera fase, no se haya desarrollado ningún proyecto de dinamización y se desconozca cómo se va a seguir desarrollando la zona comercial en este barrio ni cuándo va a ser recepcionada la obra.

“Cuando se hicieron las obras, que provocaron fuertes reticencias vecinales por la época de alta temporada turística que se eligió, se dijo que tenía que ser así porque si no, no iban a poder desarrollarse el resto de fases. Han pasado dos años y aquí no ha asomado nadie para decir cómo y cuándo se van a continuar las posteriores fases” explica Sandra Ramos, portavoz de la formación asamblearia.

Para Sí se puede también resulta sintomático que no se haya desarrollado ningún proyecto de dinamización a lo largo de estos dos años. “Sólo un cartel en la zona de la Ciudadela indica que en Vueltas hay una zona comercial. La calle no tiene ni una papelera. Los negocios que se han instalado están teniendo problemas de pervivencia. Y los aparcamientos que se quitaron en su momento, no han sido reubicados como se prometió, lo que hace muy complicado aparcar en Vueltas en época de gran afluencia de turistas” abunda la portavoz.

A este respecto, desde la asamblea local destaca que, a pesar de haber subvenciones del Gobierno de Canarias para dinamización de las ZCA, a Valle Gran Rey no ha llegado ninguna. “Otro indicativo de que la ZCA de Vueltas no existe para quienes plantean las zonas comerciales, es que, en la aplicación del Gobierno de Canarias creada para encontrar todos los comercios asociados a las Zonas Comerciales Abiertas, Vueltas no sale. De La Gomera, sólo sale San Sebastián, aunque sin ningún comercio asociado” declara Ramos.

Para Sí se puede, la situación en la calle Vueltas es más grave si se tiene en cuenta que actualmente no se sabe si la obra ha sido recepcionada ni a quién acudir en caso de cualquier problema. “El gobierno municipal, cuando se le ha requerido, dice que la obra no está entregada. Sin embargo, cuando han tenido que romper el adoquinado para arreglar una avería de aguas o saneamiento o para quitar mobiliario sí parecen tener competencias. Lo que pasa a día de hoy es que la obra está necesitando, por su deterioro, nueva inversión sin haber sido recibida que sepamos” insiste la portavoz.

Desde la formación se pone de ejemplo de la deriva que tiene toda la zona comercial la zona de la calle Telémaco. “Un tanque derruido y que puede ocasionar accidentes, coches y caravanas dando una imagen peor si cabe al acceso a la ZCA, unos muros en terrenos que se han planteado necesarios para el desarrollo de la Zona Comercial, y un proyecto de ordenación que se plantea desde Puertos y que no se ha expuesto a la ciudadanía de Valle Gran Rey”, expone Ramos.

Para la asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey, todas estas carencias se traducen en que lejos de haber mejorado el carácter comercial de la Calle Vueltas, las obras vinculadas a la ZCA han ocasionado el cierre de algunos negocios.

“Está claro que aquí no se ha logrado ir más allá que a la ejecución, ciertamente mejorable, de las obras, ya que no ha habido el interés ni del Gobierno de Canarias ni del Cabildo Insular ni del Ayuntamiento de desarrollar un proyecto más integral, que permitiera la dinamización de la Calle Vueltas y que promoviera el aumento en la calidad de vida de los vecinos del barrio” finaliza su intervención la portavoz.

La asamblea local de Valle Gran Rey ha pedido a Puertos Canarios y al Ayuntamiento que la ciudadanía del municipio pueda acceder al expediente sometido a exposición pública.

La asamblea local de Sí se puede ha presentado recientemente sendas solicitudes, tanto a Puertos Canarios como al Ayuntamiento de Valle Gran Rey, para que se favorezca y promueva el acceso a la información y la participación de la ciudadanía del municipio al expediente de propuesta de Delimitación de la Zona de Servicio del puerto de Vueltas, sometido a información pública mediante anuncio publicado en el Boletín Oficial de Canarias Nº 134.

Para Sandra Ramos, portavoz de la formación ecosocialista, “es fundamental que los vecinos y vecinas de Valle Gran Rey podamos saber qué se propone en dicho expediente, y unas administraciones modernas deberían facilitar y promover el acceso a la propuesta de delimitación de la Zona de Servicio del puerto de Vueltas. No vale con anunciarlo en el BOC y decir que se puede visitar en las dependencias de Puertos Canarios en Santa Cruz y Las Palmas”.

Desde Sí se puede en Valle Gran Rey se reclama que con la mayor celeridad y urgencia se den los pasos necesarios para que la ciudadanía del municipio pueda acceder, bien vía física y/o vía telemática a los documentos que componen el expediente de propuesta de Delimitación de la Zona de Servicio del puerto de Vueltas.

“Pensábamos superadas las estrategias de dejar fuera de los procesos públicos a la ciudadanía, pero visto es que no. El puerto de Vueltas está en Valle Gran Rey y nada es más justo que la ciudadanía del municipio pueda conocer, opinar y participar de toda propuesta que sobre él se haga o se vaya a hacer” insiste la portavoz.

En tal sentido, desde Sí se puede se pone como ejemplo el proyecto ‘Urbanización de la terminal de pasajeros del puerto de Vueltas’. “Hemos sabido por prensa que se acaba de aprobar el inicio del expediente de contratación de este proyecto, pero una vez más, todas las obras públicas se hacen de espalda a la ciudadanía y sin contar con ella. La propuesta puede estar muy bien, pero seguro que estaría mejor si los vecinos y vecinas de Valle Gran Rey la conocieran y por lo tanto la apreciaran como suya”, explica Ramos.

Para la formación asamblearia, la zona de servicio del puerto de Vueltas es de tal trascendencia que la vecindad del municipio debiera saber en qué consiste el proyecto. “Entendemos que ahí vendrá qué va a hacerse con la plaza del Carmen, ahora mismo con uso privativo de mesas y sillas; también debería venir qué se va a hacer con el tanque de Abisinia, cómo se va a conectar esta zona con la calle Vueltas o cómo se va a integrar la zona de la escollera y toda la zona portuaria en el barrio”, aclara su portavoz.

Desde Sí se puede se espera que esta demanda sea atendida y que la ciudadanía de Valle Gran Rey sea informada sobre este expediente. “Si como contribuyentes pagamos esas obras y esos estudios, lo más justo es que como ciudadanía podamos acceder a esa información con transparencia y todas las facilidades” finaliza su intervención Ramos.

La escasez de agua pone en riesgo, sobre todo, la próxima cosecha de papas, por lo que se pide alguna actuación de urgencia que salve la producción de la zona.

Sí se puede en Valle Gran Rey advierte de que la escasez de agua de riego ha llegado a tal extremo en la zona de Arure, que la viabilidad de la actual cosecha de papas está en serio riesgo. “Los agricultores nos comentan que la cosecha necesita de un último riego para tener garantías hasta la recogida” argumenta Sandra Ramos, portavoz de la formación ecosocialista.

Cabe recordar que, este invierno, La Gomera ha tenido escasas lluvias, sobre todo en la zona occidental, lo que ha hecho que la presa de la Quintana apenas haya recogido agua para abastecer el riego de la vega de Arure.

“Entendemos que una situación así es algo excepcional y por lo tanto imprevisible, pero sí creemos que las circunstancias a las que se enfrentan los agricultores de Arure a corto plazo han de ser resueltas de alguna manera. Podría estar trabajándose ya en un bombeo de urgencia que ayude a sacar esta última cosecha”, propone la portavoz.

Respecto a la posibilidad de que las personas afectadas se acojan a seguros agrícolas, la formación asamblearia entiende que es una opción que, en su mayor parte, es inviable. “Estamos hablando de personas que cultivan pequeñas explotaciones para autoconsumo o como actividad secundaria, y tendrían muy difícil acogerse a seguros o a subvenciones para agricultores profesionales”, explica Ramos, quien considera “sin embargo que este tipo de agricultura es vital para la Isla”.

“Hablamos de paisajes de paredones, de sostenibilidad, de que las zonas cultivadas son esenciales para el control de los incendios forestales, y sin embargo la Administración no fomenta adecuadamente el mantenimiento de este tipo de agricultura que es la que ha creado el paisaje agrícola que vendemos en postales”. Por ello desde Sí se puede se lamenta que mientras en otras comunidades autónomas haya legislación que favorece el desarrollo de experiencias de custodia del territorio, “en Canarias se apuesta con la desaparición del suelo agrícola bajo el piche y el cemento”.

De todas formas y a corto plazo, lo que los agricultores de la zona de Arure necesitan es agua para riego. “Exhortamos al Consejo Insular de Aguas a buscar una solución urgente para que se salve la actual cosecha, y a las autoridades y entidades que tengan que ver con el desarrollo agrícola, que desarrollen planes de emergencias para situaciones de sequía que permita dar soluciones a largo plazo” insiste la portavoz.

“Pedimos, en definitiva, que la agricultura deje de considerarse en La Gomera como una actividad marginal y que se apueste decididamente por su desarrollo, teniendo en cuenta todos los extras que genera más allá de la viabilidad profesional de las explotaciones” argumenta Ramos.

“¿Cuánto vale el paisaje de paredones de Taguluche o Guadá? ¿Cuánto vale que un incendio no entre en un caserío gracias a las franjas de cultivo? ¿Cuánto todas las relaciones ambientales que se dan en los paisajes agrícolas? ¿Cuánto vale la pervivencia de nuestras variedades agrícolas propias o el mantenimiento de nuestros suelos fértiles? Si alguien es capaz de ponerle precio que lo haga y lo diga, quizás es la forma de valorar mejor la poca agricultura que nos queda” reflexiona la portavoz para finalizar.