Los tres concejales de la formación en La Gomera han hecho entrega, el pasado jueves, de las entradas con las que habían sido obsequiados desde el Ayuntamiento de San Sebastián, a los Servicios Sociales de esa misma corporación para que se repartan entre las familias con menos recursos.

Los concejales de Sí se puede por Valle Gran Rey, Guzmán Correa y Carlos Hernández, y el concejal por San Sebastián de La Gomera, Roberto Padrón, han donado todas las entradas con las que les había obsequiado para todos los espectáculos en los que se precisan para las Fiestas Lustrales que se están celebrando en el municipio capitalino.

“Aunque agradecemos el detalle a la corporación, consideramos que los cargos públicos no debemos ser obsequiados por el hecho de desarrollar nuestras responsabilidades”, han señalado los ediles.

“Por ello hemos tomado la decisión de entregarlas a los Servicios Sociales del consistorio organizador para que, bajo los criterios técnicos que se dictaminen desde esos servicios, sean entregadas a familias o personas que puedan estar pasando por dificultades económicas para que así puedan disfrutar de los actos programados, como los conciertos y musicales que se han organizado, y en los que es necesaria la adquisición de una entrada para acceder”.

“Esto, sin embargo, no significa que no vayamos a disfrutar de estos espectáculos, sino que, vamos a adquirir en taquilla las entradas correspondientes a los actos a los que vayamos” señalaron los cargos de la formación asamblearia.

Las entradas que se han puesto a disposición de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de San Sebastián han sido: las dos obsequiadas por cada concejal para cada uno de los espectáculos, es decir, seis para el concierto de Juanes, seis para el concierto de Elvis Crespo, seis para los dos musicales, seis para el concierto de Reggae-Rock, seis para el Festival Joven y para el espectáculo de Manolo Vieira, además de todas las gratuitas que les fueron entregadas.

En el barrio hubo hasta este año una marquesina con graves deficiencias constructivas que fue demolida.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey reclama que se instale a la mayor brevedad una marquesina de guaguas para el caserío de Acardece, donde, hasta este año, hubo una marquesina de fábrica con unas deficiencias constructivas tan graves que fue demolida al correr riesgo de caerse y caer en propiedades privadas.

“No vamos a entrar en el riesgo al que se expuso a las personas usuarias de la marquesina, muchas de ellas menores que utilizaban la instalación para esperar la guagua escolar, ya que desconocemos desde cuándo se tuvo constancia de esos defectos y porque eso debe ser analizado por los responsables de la instalación y depurar responsabilidades si las hubiera, pero sí exigimos que, ante la demolición de este equipamiento, se instale otro a la mayor brevedad para que el barrio pueda contar con una marquesina en la que se pueda esperar a las guaguas sin sufrir las difíciles condiciones meteorológicas que se dan en la zona” argumenta el portavoz y concejal de la formación ecosocialista, Carlos Hernández.

Desde Sí se puede se señala que al menos dos niños residentes en el barrio esperan por el transporte escolar diariamente y habría que asegurarles las mejores condiciones. “Si queremos evitar el despoblamiento de las zonas rurales, habría que empezar por las cosas más básicas. No es un gran número de niños los afectados, pero, aunque sea así, no es de recibo que tengan que esperar la guagua a la intemperie o que sus padres se vean forzados a realizar el transporte por su cuenta” insiste el portavoz.

De la misma manera se indica la relevancia que tiene una infraestructura así para los senderistas que quieren caminar por la Vega de La Quintana y utilizar los senderos que conectan la zona con el Parque Nacional de Garajonay o con otros puntos de la zona alta del municipio de Valle Gran Rey. “Los senderos que vienen del Jardín de Las Creces y del Raso de la Bruma pasando por Cañada de Jorge, que son de los más utilizados por los senderistas, desembocan o arrancan desde Acardece, y en muchas ocasiones se hacía uso de la marquesina como parada de guagua o simplemente como punto de referencia” abunda Hernández.

Desde la asamblea local de Sí se puede se espera que ante el comienzo del curso escolar no se retrase en demasía la instalación de una marquesina que puedan disfrutar vecinos y visitantes que necesiten esperar por el transporte público.

“Es una pena que Acardece no tenga actualmente este equipamiento en el que el Cabildo empleó una cantidad importante de recursos públicos, desde su construcción a los remozamientos en sucesivos planes de empleo, además de la instalación de luz con energías renovables. Esperamos que esta situación se resuelva cuanto antes y también deseamos que los técnicos revisen el resto de marquesinas de la Isla, no sea cosa que haya más equipamientos de este tipo con deficiencias que pongan en riesgo la seguridad de sus usuarios” finaliza su intervención el portavoz de la formación de izquierdas.

Desde la asamblea local de la formación se recuerda que ya el Ayuntamiento se comprometió en el período 2013-2017 dentro del Plan de Acción de la Carta Europea de Turismo Sostenible a elaborar y aprobar una Ordenanza Municipal de fiestas con criterios de sostenibilidad (Acción 4.12) sin que se haya realizado nada al respecto.  

Una moción de Sí se puede en Valle Gran Rey que promueve la adopción de medidas para que las fiestas y actos públicos que se celebren en el municipio tengan la consideración de fiestas y actos sostenibles y medioambientalmente respetuosos, obtuvo la aprobación unánime en el pleno celebrado el pasado jueves 26 de julio.

Carlos Hernández, concejal y portavoz de Sí se puede en Valle Gran Rey, recuerda que “según el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), sostenible es aquel evento diseñado, organizado y desarrollado de manera que se minimicen los potenciales impactos negativos ambientales, y que deja un legado beneficioso para la comunidad anfitriona y para todas las personas involucradas, y en este campo desde un ayuntamiento como el nuestro se pueden hacer muchas cosas”.

Entre las acciones que se propusieron desde Sí se puede se encuentran la elaboración de una guía con el objetivo de elaborar materiales y programas destinados a mejorar el impacto ambiental las fiestas populares y actos públicos, dirigida principalmente a servir de orientación para las Comisiones de Fiestas, así como para empresas que los organizan y para la ciudadanía en general y el compromiso de aplicar medidas para conseguir la reducción de residuos plásticos en ese tipo de actos.

Para el portavoz de Sí se puede en Valle Gran Rey, “nuestro ayuntamiento, con muy poco, puede hacer mucho para conseguir disminuir el impacto ambiental de estos actos públicos, como por ejemplo promover un distintivo municipal de Calidad Ambiental, que será de obligado cumplimiento para cualquier celebración festiva o acto público que conlleve la financiación o colaboración de la corporación municipal y realizar todos los esfuerzos posibles encaminados a lograr unas fiestas sostenibles en toda el municipio, apostando por lograr que se puedan declarar como de “Plástico Cero’”.

La formación ecosocialista también propuso estimar las emisiones de CO2 que ocasionen estos eventos y establecer medidas compensatorias tales como la plantación de árboles y especies vegetales autóctonas en alguna zona de interés del municipio (zonas incendiadas, áreas degradadas, etc.), como parte integrante de la propia fiesta o en acto público vinculado, en coordinación con el Área de Medio Ambiente del Cabildo Insular de La Gomera o con el Parque Nacional de Garajonay.

Para Hernández, “de forma general, en las fiestas populares la cantidad de residuos vertidos directamente a la calle aumenta de manera considerable, constituyendo un problema singular, entre otros, la cantidad de vasos y botellas de plástico desechables (y utilizados una sola vez) que se acumulan en la vía pública, y ante esta situación se requiere una actuación de las instituciones”.

Desde la asamblea local de la formación se recuerda que ya el Ayuntamiento de Valle Gran Rey se comprometió dentro del Plan de Acción de la Carta Europea de Turismo Sostenible, en el período 2013-2017, a elaborar y aprobar una Ordenanza Municipal de fiestas con criterios de sostenibilidad (Acción 4.12) sin que se haya realizado nada al respecto, acuerdo que se rescató en esta moción y que fue aprobada por unanimidad.

El concejal de la formación de izquierdas concluyó: “Unas fiestas sostenibles no se consiguen solo sustituyendo los vasos de plástico. Hay que analizar de manera integral el impacto ambiental de cada fiesta o evento, tomando en cuenta, entre otras, las siguientes cuestiones: reducir al máximo, hasta lograr el objetivo de erradicarlos, los envases de un solo uso; reducir, reutilizar y reciclar; ahorrar al máximo agua y electricidad; utilizar decoración de materiales reutilizables; realizar recogida selectiva de residuos; gestionar el vaso reutilizable; distribuir alimentos sanos y responsables con el medio ambiente y la salud; garantizar el transporte público; favorecer la movilidad sostenible; proteger el hábitat de animales y plantas; aprovechar también la fiesta como oportunidad para la educación ambiental; comunicar a la sociedad en general el valor y repercusión positivas de un evento sostenible; garantizar medidas correctoras postfiesta, compensando la emisión de gases de CO2, y el consumo de petróleo”.

Para la formación ecosocialista, después de 12 años desde la aprobación definitiva del Plan Rector de Uso y Gestión, queda claro que la mayor parte de los objetivos generales con los que fue declarado este espacio no se han cumplido.

Sí se puede en Valle Gran Rey lleva una moción al pleno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey para que el Cabildo, asumiendo sus competencias, ponga en funcionamiento a la mayor brevedad la oficina de gestión del Parque Rural, ya que, transcurridos 12 años desde la aprobación definitiva del Plan Rector de Uso y Gestión, es evidente que la mayor parte de los objetivos generales con los que fue declarado este espacio no se han cumplido, precisamente, por no contar con los equipos humanos y financieros que la gestión de un Espacio Natural conlleva.

“De acuerdo con el artículo 189 de la nueva Ley del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias, corresponde al Cabildo Insular poner en funcionamiento la oficina de gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey con los medios personales y materiales que sean necesarios” explica Carlos Hernández, portavoz y concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey. “Ya que ASG es tan defensora de la Ley de Suelos, solo pedimos que desde donde gobiernan asuman lo que dicta esta Ley, aunque ya la legislación derogada también determinaba lo mismo y mucho caso no hicieron”.

Para la formación asamblearia, la declaración del Parque Rural, lejos de suponer un revulsivo para la dinamización socioeconómica de los barrios que se asientan en su territorio y para la protección y conservación de sus valores naturales y patrimoniales, solo ha supuesto una regulación de actuaciones urbanísticas, “e incluso esto se hace de manera deficiente si se tiene en cuenta la cantidad de expedientes que la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural ha abierto a promotores que han realizado actuaciones dentro de este Espacio”, abunda el portavoz.

Entre los muchos problemas que tiene el espacio y las personas que lo habita, desde Sí se puede se destaca el deterioro del paisaje abancalado, las altas cifras de palmas muertas por distintas causas, los vertidos de aguas negras en el barranco de Arure, el ganado asilvestrado que provoca daños en la agricultura y en la flora amenazada, la destrucción del patrimonio arquitectónico y etnográfico, el decaimiento en la población infantil y juvenil de los barrios, y las fuertes limitaciones que sufren las empresas que están instaladas en el espacio.

También apuntan al grave riesgo de incendios que sufre todo el Parque debido al abandono agrícola y la acumulación de residuos vegetales, además de al desarrollo de cañas en el cauce del barranco. “Parece mentira que después de lo que sufrió esta zona el 12 de agosto de 2012 debido a esto mismo, 6 años después se esté en la misma situación. Además, muchas de las casas dañadas en el incendio de agosto de 2012 no han podido ser rehabilitadas por la inadecuación de la normativa urbanística del Parque Rural, por lo que esta desidia se entiende aún menos”, insiste Hernández.

Para el portavoz, “con todas estas realidades actuales cabría pensar que la declaración del Parque Rural de Valle Gran Rey fue perjudicial, pero hay que señalar que lo inapropiado y perjudicial, en nuestra opinión, ha sido la ausencia de gestión en el mismo, que se refleja en la ausencia de una Oficina de Gestión que cuente con los medios personales y materiales necesarios y que podía haber promovido y desarrollados proyectos que paliaran la problemática a la que se enfrenta el espacio y quienes lo habitan, por eso esta propuesta”.

Otro aspecto que trabaja la moción es pedirle información a la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias al respecto del incumplimiento del Documento Financiero ratificado en la Aprobación definitiva del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Rural de Valle Gran Rey (BOC 105, 01/06/2006). “En tal documento se estimó un coste de 5.374.015,79 €, distribuidos en 10 anualidades, pero da la impresión de que de esas cantidades señaladas hasta aquí poquito ha llegado”.

“Según indagaciones que hemos realizado y a modo comparativo, los Parques Rurales de Anaga y Teno, en Tenerife, cuentan con presupuestos de más de 1,5 millones cada uno, solo en inversiones y gastos corrientes, sin tener en cuenta el personal asociado (que oscila entre las 13 personas en Anaga y las 9 de Teno), y se desarrollan proyectos de protección ambiental y de desarrollo socioeconómico asumiendo los objetivos y obligaciones que la legislación determina. ¿Por qué en los Parques Rurales de Anaga o Teno la protección del territorio es capaz de generar proyectos de desarrollo y puestos de trabajo cualificados y aquí en el de Valle Gran Rey no? Parece que todo indica a que allí existen oficinas técnicas de gestión mientras que aquí no hay nada de eso y por eso esta moción”, finaliza su intervención Carlos Hernández.

Estas subvenciones podrían hacerse frente con los salarios anuales de los dos concejales de ASG que cobraban del Ayuntamiento hasta su salida en septiembre de 2017 y cuya cantidad supera los 60.000 euros.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey plantea una modificación presupuestaria para afrontar las subvenciones nominativas más urgentes, que podrían asumirse con los salarios anuales de los dos concejales de ASG que cobraban del Ayuntamiento, Elena Padilla Padrón y Pedro Ramos Negrín, hasta su salida en septiembre de 2017 y cuya cantidad está por encima de los 60.000 euros.

“Pasado el mes de mayo no se ha entregado borrador del proyecto de presupuesto para la anualidad 2018, lo que, entre otros aspectos que influyen negativamente en la gestión del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, provoca una incertidumbre insoportable para las asociaciones y colectivos del municipio que dependen en gran medida de las subvenciones que otorga la corporación para desarrollar su actividad” explica Carlos Hernández, concejal y portavoz de Sí se puede.

Por este motivo, la moción que ha presentado Sí se puede consiste básicamente en detraer de la partida de retribuciones básicas de los miembros de gobierno recogida en el presupuesto prorrogado de 2017 lo correspondiente a los salarios anuales de los dos concejales de ASG que cobraban del ayuntamiento y que pusieron a disposición del alcalde sus competencias en septiembre del año pasado.

“Con solo las retribuciones básicas de estos dos concejales que ya no ejercen tareas de gobierno hay 60.000 euros que podrían destinarse a satisfacer las cantidades que según presupuesto de 2017 tenían en concepto de subvenciones nominativas algunas de las asociaciones del municipio” declara el portavoz.

“Las asociaciones que proponemos son las que a nuestro entender más necesidades urgentes tienen al afrontar pagos inmediatos y necesarios para su correcto funcionamiento y ante el interés público que desarrollan al ejecutar sus actividades. Con esa cantidad entendemos que pueden atenderse, al menos, las necesidades de la Asociación de Bomberos Voluntarios, Pro-Animal Gomera, la Asociación Musical Nuestra Señora de Los Reyes, la Unión Deportiva Gran Rey y el Club Deportivo Santos Reyes” abunda Hernández.

La moción también recoge la posibilidad de que, de la parte correspondiente a las cuotas sociales de los salarios de estos dos concejales, se haga una modificación que de forma prominente permita desarrollar el Plan Estratégico de Subvenciones del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, y en caso de suficiencia a atender otras subvenciones de interés para el municipio de Valle Gran Rey y su ciudadanía.

“Las subvenciones de 2017 no nominativas, así como las ayudas al estudio, no se concedieron por no tener un Plan Estratégico de Subvenciones. Por lo tanto, es urgente redactar y aprobar este documento para que los colectivos y la ciudadanía de Valle Gran Rey puedan acceder a ayudas por parte del Ayuntamiento” insiste el portavoz.

“Proponemos, de forma excepcional y motivada en la singularidad de los proyectos que desarrollan, el interés público que subyace a la actividad y a la idoneidad de las entidades beneficiaras, que a estos colectivos se les conceda subvenciones nominativas al menos similares a las que obtuvieron en 2017, y eso no puede esperar a que el alcalde se digne a entregar el borrador de presupuestos para este año, máxime cuando no se ha sentado a negociar los mismos con los partidos de la oposición”, explica Hernández.

“El talante negociador del alcalde ha quedado claro en estos tres años de gobierno, y su capacidad de gestión económica también se evidencia ante hechos como que la deuda extrajudicial del ayuntamiento supere los 500.000 euros, y eso no puede afectar a estos colectivos que prestan servicios tan fundamentales al municipio” termina su declaración el portavoz ecosocialista.

La carretera GM-1, la única entrada para el tráfico rodado por carretera del pueblo de Valle Gran Rey, sufre frecuentes y graves desprendimientos ante la desidia de Cabildo y Gobierno de Canarias.

Sí se puede consiguió el pasado 26 de abril que, de forma unánime, el pleno de Valle Gran Rey reclame de las administraciones competentes la puesta en marcha de medidas para la seguridad de la carretera GM-1, ante los graves desprendimientos que se dan en ciertos tramos de esta vía. “Esta carretera es la única entrada para el tráfico rodado por carretera a Valle Gran Rey, y a pesar de ser una de las vías con más tráfico de La Gomera, los desprendimientos son frecuentes y no vemos más que desidia por parte del Cabildo y del Gobierno de Canarias” expresa Carlos Hernández, concejal y portavoz de la formación.

Desde Sí se puede se recuerda que esta vía atraviesa, entre Arure y Guadá, aproximadamente entre los puntos kilométricos p.k. 54+100 (zona de La Fuente) y p.k. 58+500 (zona de San Antonio), zonas muy acantiladas, donde los desprendimientos son frecuentes y, por la altura desde la que caen las rocas, sumamente peligrosos para la integridad de las personas usuarias de la vía.

“Ya ha habido varios sustos y la situación, lejos de mejorar, va a peor. La erosión debida a fenómenos meteorológicos (lluvia y viento) y biológicos (plantas y, sobre todo, animales) aumenta el riesgo de que se produzcan desprendimientos. Especialmente grave es la acción que origina en la estabilidad de las laderas el ganado asilvestrado que en la actualidad invade estas zonas” argumenta el portavoz ecosocialista.

Desde la asamblea local de Sí se puede se señala que el pasado 2 de marzo ocurrió un gran derrumbe en la entrada del túnel de Yorima, que, si bien afortunadamente no afectó a la vía ni al tránsito de vehículos por la misma al caer la mayor parte del desplome por la Cañada de Las Huesas y en la vía en desuso de la antigua carretera de Yorima, sí que supuso un riesgo evidente a la integridad de quienes circulaban en ese momento por la zona. Entre los vehículos se encontraban un camión y una guagua.

“A la peligrosidad de no tener luces en los túneles, añadimos los desprendimientos. Ya ha habido dos guaguas que han sido muy afectadas por la caída de grandes piedras, y afortunadamente en esos sucesos no había pasaje. Pero un día no vamos a tener tanta suerte y vamos a lamentar que no se hayan tomado medidas a tiempo”, abunda Hernández.

Los acuerdos aprobados por unanimidad instan al Cabildo Insular y al Gobierno de Canarias a realizar un informe técnico de desprendimientos de la carretera GM-1 en la bajada de Valle Gran Rey desde Arure, donde se den alternativas, soluciones y su valoración económica con el fin de tramificar la carretera, en función del riesgo de desprendimiento, además del saneamiento urgente de las laderas colindantes a la carretera GM-1 en los tramos de mayor riesgo y de la instalación de un sistema de mallado a la mayor brevedad en los tramos que así lo requieran con el fin de mejorar las condiciones de seguridad de la carretera frente a ciertos desprendimientos.

“Más que los desprendimientos, asusta la desidia y la despreocupación con la que las autoridades se toman la seguridad de una carretera que es una infraestructura básica para el desarrollo socioeconómico del municipio y para la seguridad de sus ciudadanos y visitantes. Valle Gran Rey no merece túneles a oscuras ni carreteras inseguras por desprendimientos: el municipio aporta demasiado a la economía insular como para ser tratado con tanta dejadez” finaliza su intervención Hernández.

Preocupa, además de la situación de las personas empleadas y las posibles incidencias de las inspecciones que ha hecho el Gobierno de Canarias en los últimos meses, el hecho de que no se sepa cuándo se abre el plazo de inscripción para el curso que viene.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey, a través de sus concejales, ha presentado preguntas al respecto de la situación de la Escuela Infantil municipal para ser vistas en la próxima sesión de pleno ordinario del Ayuntamiento. La formación ecosocialista recoge la preocupación existente entre muchos vecinos sobre la situación de las personas empleadas y las posibles incidencias de las inspecciones que ha hecho el Gobierno de Canarias en los últimos meses, cuestiones que pueden tener efectos perjudiciales para la viabilidad de este servicio.

“Hemos sabido de que se han hecho, al menos, dos inspecciones por parte de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias y queremos saber, visto que a los concejales de la oposición no se nos comunica nada, si ha habido actas de incidencias de estas inspecciones y si se ha detectado alguna irregularidad o falta, y, por supuesto, si de haberlas se han resuelto” explica el concejal de la formación asamblearia, Carlos Hernández.

A Sí se puede en Valle Gran Rey también le llama la atención el hecho de que no se tenga ninguna noticia al respecto de cuándo se abrirá el plazo de inscripción para el curso que viene, 2018-2019. “Estamos viendo que en Agulo, San Sebastián y Vallehermoso han abierto plazo de inscripción, y aquí en Valle Gran Rey nada se sabe sobre la apertura de ese procedimiento” argumenta el portavoz.

Desde la formación de izquierdas se insiste en que este servicio público es fundamental para la conciliación laboral de muchas unidades familiares del municipio. “Muchas personas de Valle Gran Rey necesitan saber si va a existir este servicio el curso que viene y en qué condiciones. El mismo personal de la escuela debe planificar ya el curso sabiendo aproximadamente cuántas niñas y niños van a ser atendidos y en qué franjas de edad” insiste Hernández.

Sobre la necesidad de llevar a pleno la situación de esta instalación y sus servicios, desde Sí se puede se llama la atención ante las numerosas deficiencias en la gestión y funcionamiento de los servicios públicos municipales, especialmente, en el servicio de la Escuela Infantil, el servicio de acogida temprana y de tarde y el servicio de refuerzo escolar. “Son temas que son trascendentales e indicativos del funcionamiento del Ayuntamiento” expone el portavoz.

Para la asamblea local de Sí se puede, estos y otros asuntos vinculados a la educación y a la enseñanza en el municipio y, por lo tanto, a la Escuela Infantil municipal, tendrían que tratarse con más profundidad en el Consejo Municipal de Educación, órgano que, en noviembre de 2017, se acordó por unanimidad que debe constituirse a la mayor brevedad.

“Entendemos que el Consejo Municipal de Educación permite la participación democrática de los distintos sectores de la comunidad en todos aquellos temas relacionados con el asesoramiento, consulta, gestión, seguimiento y evaluación de la enseñanza y sus niveles de calidad, en el ámbito del municipio de Valle Gran Rey, y que por lo tanto puede ser un instrumento muy válido para la comunicación y la resolución de estos y otros problemas desde la comunidad” explica Hernández, quien para finalizar apunta “en su momento propusimos que a ese Consejo se debía incorporar una representación del personal de la Escuela Infantil y otra de las familias con hijos en ese servicio, y seguimos insistiendo en esa necesidad”.

Esta presa es fundamental para el mantenimiento de las cosechas de la vega de Arure que siguen sin tener clara su viabilidad a pesar de las lluvias.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey considera que, de haber estado finalizado y operativo el trasvase de agua desde Garanduy, la presa de La Quintana, principal depósito de agua para toda la vega de Arure, tendría mejores niveles que los que muestra actualmente.

“Para como estaba hace un mes, la presa ha mejorado su nivel, pero es obvio que el agua almacenada es insuficiente. Es lamentable que no estuviera finalizado a tiempo el trasvase ya que, con los datos que da el Consejo Insular de Aguas, la aportación media anual en la cuenca de Garanduy es de unos 28.500 metros cúbicos, es decir, el 28,5% de la capacidad de la presa” explica Carlos Hernández, concejal y portavoz de la formación.

“Dudamos que con el agua que tiene el embalse vaya a lograrse ni siquiera una cosecha, y ya van varios años seguidos que la zona agrícola de Arure ha sido castigada por la escasez de lluvia y de agua embalsada para desarrollar una agricultura con mínimas garantías” argumenta el portavoz.

Para Sí se puede, este proyecto, que lleva anunciándose desde enero del año pasado, y cuyo presupuesto asciende a 355.737,87 euros, consistía básicamente en la colocación de una nueva tubería ya que la actual ha sufrido un alto grado de oxidación y tiene numerosas roturas a lo largo de su recorrido. “Podemos entender que los procedimientos administrativos se demoren, pero no parece muy lógico que una obra, en principio sencilla, se retrase más de un año desde su aprobación provisional y que hayan pasado los meses de más lluvia sin ejecutarse” insiste Hernández, añadiendo “parece que últimamente en esta isla las obras en carreteras se licitan y ejecutan con toda celeridad, mientras que las destinadas al fomento de la agricultura sufren retrasos injustificables”.

Desde la asamblea local se explica al respecto del proyecto de “Actuaciones en tubería de trasvase de agua del barranco de Garanduy a la presa de La Quintana” que su aprobación provisional fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 27 de enero de 2017, y no fue hasta el 29 de noviembre que se anunció su licitación en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife Nº 143.

“En el portal del Cabildo aparece que el anuncio para conformar la mesa de contratación de la obra tiene fecha de 22 de diciembre del año pasado, y a partir de ahí nada más se sabe al respecto. Sea como sea, han pasado los meses en los que potencialmente iba a llover más y del agua que ha caído en Garanduy no ha entrado prácticamente nada a la presa de La Quintana” abunda el portavoz.

“Si no llueve más, la agricultura en Arure puede tener serios problemas a medio plazo, y desde nuestro punto de vista tendría que estar trabajándose ya, no solo en el proyecto de trasvase, sino en ver si se pueden realizar otras medidas adicionales que ayuden a mejorar el nivel de la presa de La Quintana” finaliza su intervención Hernández.

Solicitudes de información relativas a contratación de personal y obras realizadas por el ayuntamiento no han sido contestadas.

El concejal del Ayuntamiento de Valle Gran Rey por Sí se puede, Carlos Hernández Chinea, muestra su alarma ante la opacidad que muestra el consistorio ante las solicitudes de acceso y copia de expedientes, además de ante la tardanza para responder las preguntas realizadas en pleno. A esta situación, desde la asamblea local de Sí se puede se añade que el Consejo de Participación Ciudadana lleva más de un año sin ser convocado y que el Consejo Municipal de Educación, pese al compromiso de constituirse adquirido por acuerdo institucional, no se ha configurado para empezar a funcionar.

En ese sentido, recuerda que con esta sucesión de incumplimientos se menoscaba el derecho de información a los concejales recogido en la Ley 7/2015 de los municipios de Canarias, en la Ley 7/1985 de Bases de Régimen Local y en la Ley 19/2013 de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno.

“Son incontables las solicitudes de información que hemos presentado en esta legislatura y que no han sido contestadas ni atendidas. Estamos valorando seriamente acudir al Comisionado de Transparencia y a otras estancias como la vía contencioso-administrativa por vulneración fundamental del derecho a la participación pública entre otros. Son varios ya los casos en España en que se ha inhabilitado a alcaldes por no facilitar el acceso a la información a la oposición y no vamos a seguir permitiendo el menoscabo a nuestra labor” señala el concejal.

Hernández explica: “No nos gusta la vía judicial, pero el secretismo y la opacidad con que se gestiona este ayuntamiento es intolerable. Poner obstáculos a la labor de la oposición significa un menosprecio absoluto a las mínimas normas democráticas”.

Para el concejal, la paralización del Consejo de Participación Ciudadana es, además de un retroceso, otro incumplimiento de la legislación. “Hasta organizamos una charla para que quedase claro que fomentar la participación ciudadana es un requisito en la gestión municipal, pero este es otro aspecto en el que en vez de avanzar se ha retrocedido con este gobierno”.

Para Sí se puede, además, la tardanza en la respuesta a las preguntas de pleno es una falta de respeto a la misma ciudadanía. “Buena parte de las preguntas que realizamos en pleno las trabajamos a partir de aportaciones de vecinos que se dirigen a nuestra asamblea y, por lo tanto, recogen inquietudes de la ciudadanía de Valle Gran Rey. Es una pena que el gobierno no atienda más a estas preguntas porque podrían ser un instrumento indispensable para mejorar la gestión del ayuntamiento”.

“Constantemente hacemos pública la obstaculización a la labor de quienes hemos sido elegidos democráticamente. No podemos conformarnos con el silencio cómplice ante tales actitudes, hemos sido elegidos para democratizar este ayuntamiento y para dignificar su funcionamiento y solo exigimos la aplicación de la Ley. Valle Gran Rey no puede seguir siendo un municipio donde los derechos de la ciudadanía o de la oposición están sujetos a la interpretación de un alcalde”, concluye Hernández.

El cuerpo de la Policía Local del municipio está conformado por dos agentes desde 1989, cifra que es claramente insuficiente.

En el pasado pleno ordinario del Ayuntamiento de Valle Gran Rey, la moción trabajada por Sí se puede para aumentar en efectivos el cuerpo de la Policía Local fue aprobada por unanimidad de todos los grupos, que actualmente y desde 1989 está conformado por solo dos agentes.

“Es obvio que Valle Gran Rey, con dos agentes de policía local, incumple la ratio determinada por la legislación y lo establecido por el Decreto 75/2003, el número de agentes que tendría que tener el Cuerpo de Policía Local de este municipio ronda los 8 agentes. No decimos que tanto, pero sí entendemos que el municipio debe aumentar el número de agentes para poder hacer frente a todas las funciones que se le atribuye a la Policía Local” señala el concejal y portavoz, Carlos Hernández Chinea.

Desde Sí se puede se recuerda que según la Ley 6/1997 de Coordinación de Policías Locales de Canarias, a la Policía Local se les atribuye las funciones de Policía Social, con atención y denuncia ante la Administración de las situaciones de marginación que afecten a los sectores más frágiles de la sociedad, la asistencia al usuario turístico, especialmente, en el deber de información, de conformidad con la normativa turística canaria, la Policía Ambiental y la Policía Urbanística.

“Como se ve, ninguna de estas funciones está cubierta convenientemente en la actualidad simplemente por número de efectivos, y diariamente se tienen evidencias de que con solo dos agentes el municipio queda muy descubierto en cuestiones de seguridad” insiste el portavoz.

“La actual situación es claramente deficitaria y esto provoca, por una parte, sobrecarga de trabajo para cada uno de los dos agentes que cubren el servicio, y por otra, ciertas deficiencias que lastran el desarrollo de las funciones de policía administrativa, seguridad, emergencia y prestación de auxilio, policía ambiental y urbanística, etc., en nuestro municipio” explica Hernández.

En opinión de la asamblea local, a esto se añade que en los últimos años se ha producido un importante gasto derivado de la contratación de servicios de seguridad privada para la celebración de eventos y festividades, cuya actual legislación es rigurosa y exigente, y para la vigilancia del mercadillo municipal.

“Esto hace que desde Sí se puede Valle Gran Rey consideremos una prioridad la provisión de nuevas plazas de policía local en el municipio lo cual entendemos, a priori, factible partiendo del supuesto y de la interpretación de que la provisión se haga en base a considerar como reposición el completar el cuerpo policial hasta llegar al número máximo que nos corresponde como municipio y en base a los cálculos del Decreto 75/2003” manifiesta el portavoz.

Aprobada por unanimidad la moción para el Archivo Municipal.

Del mismo modo, la moción trabajada para la creación de un servicio de gestión del Archivo Municipal fue aprobada por unanimidad de todos los presentes.

“Estamos demostrando un compromiso con el funcionamiento y la estabilidad de la Corporación a través de mociones, propuestas y preguntas que pretenden construir un Ayuntamiento más eficiente y creemos que eso se manifiesta en el apoyo unánime que consiguen prácticamente todas nuestras propuestas. Somos un partido coherente con nuestra querencia de servidores públicos y lo demostramos diariamente, a pesar de que luego las mociones sean ignoradas por quienes tendrían la obligación de llevarlas a cabo” finaliza su intervención Hernández.