Para la asamblea local de la formación asamblearia, la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias se está burlando de la ciudadanía del municipio con estas obras, que por su estado demuestran que de nada ha servido el gobierno de Coalición Canaria en el consistorio.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey insta al alcalde de Coalición Canaria, Ángel Piñero, a que exija a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias el reinicio inmediato de las obras del aulario del CEO Nereida Díaz Abreu aprovechando las fechas estivales. “En nuestra opinión, la Consejería se está burlando de la ciudadanía de Valle Gran Rey con el estado en el que se encuentran estas obras, que demuestran que de nada ha servido que Coalición Canaria esté gobernando en el Ayuntamiento” explica Andrea Witt, portavoz de la formación.

Para Sí se puede, resulta incomprensible que, tras ser anunciadas en enero de 2016, se llegue al verano de 2018 y de las tres nuevas aulas lo que haya es un solar abandonado. “En enero de 2016 decían que a principios del siguiente curso se habrían edificado las tres nuevas aulas, de las que una se destinaría a espacio multifuncional, y lo único que hay es un solar abierto y una pala mecánica. La Consejería de Educación está dando una lección al alumnado y a la ciudadanía de Valle Gran Rey: la de no confiar en lo que dicen sus responsables” afirma la portavoz.

No es la primera vez que Sí se puede manifiesta su contrariedad por los reiterados incumplimientos. “Hemos denunciado esto en muchas ocasiones, pero vemos con preocupación como el gobierno municipal está resignado a que estas obras no solo no se acaben, sino que no se empiecen. En el último pleno, ante una pregunta de nuestros concejales, el alcalde contestó que “solo” se está pendiente de que el Juzgado resuelva acerca de la rescisión del contrato de la Consejería con el anterior contratista, pero en julio de 2018, el estado de la obra es el que es, y el estudiantado de Valle Gran Rey seguirá en el curso 2018-2019 en un centro precario” abunda Witt.

Desde la formación asamblearia se destaca que, sin finalizar estas obras, no dará comienzo la ejecución de la segunda fase de la ampliación del CEO Nereida Díaz que permitiría dotar al centro de un comedor escolar, además de otras dependencias. “Actualmente el comedor está funcionando en un sótano-garaje, con condiciones de humedad y poca ventilación, en unas instalaciones absolutamente inadecuadas para los comensales y para el personal que lo atiende, mientras que la comida se hace en el comedor del CEIP Temocodá, en Chipude, y se transporta hasta aquí abajo en una furgoneta” denuncia la portavoz.

“Parece increíble que, en un centro tan importante en número de alumnos, desde que se cerró y derribó el anterior comedor en 2009, las personas usuarias del comedor hayan tenido que sufrir la precariedad del local actual curso tras curso, y que diez años después del derribo no se haya comenzado la construcción de las supuestas aulas que constituyen la primera fase de ampliación del centro” insiste Witt.

Por este y otros muchos casos, desde Sí se puede se califica la actual legislatura en Valle Gran Rey como una legislatura de retroceso. “Al menos, hasta antes de que abrieran el solar en 2016, el alumnado podía desarrollar actividades educativas ambientales en un huerto escolar provisional que se encontraba instalado, pero durante los tres últimos cursos lo que ha tenido el CEO Nereida es promesas incumplidas. Queda claro que de nada le ha servido al municipio que Coalición Canaria, aupada y acompañada por ASG durante los primeros años, esté gobernando: la supuesta ventaja que da que los partidos gobernantes en el ayuntamiento sean los mismos que en el Gobierno de Canarias o en el Cabildo es algo falso. Hay formaciones políticas que sistemáticamente castigan a Valle Gran Rey” finaliza su intervención Andrea Witt.

La formación ha recibido un número importante de quejas de personas y de varias empresas, que presentaron sus proyectos para construcción o edificación de obra menor u obra mayor en algunos casos desde el año 2015, 2016, 2017 y 2018, y que hasta la fecha siguen esperando la licencia.

Sí se puede en Valle Gran Rey ha propuesto una moción para agilizar la resolución de las solicitudes de licencias y proyectos de urbanismo en el ayuntamiento, ante el hecho de que hay proyectos para construcción o edificación de obra menor u obra mayor, que fueron presentados en algunos casos desde el año 2015 o 2016, y cuyos promotores a día de hoy siguen pendientes de la licencia o, al menos, notificación del estado de su solicitud.

La portavoz de la formación, Andrea Witt, explica que “el retraso que vive el municipio se agrava desde 2015 hasta la actualidad”, asegurando que la asamblea local de Sí se puede conoce las quejas de empresas y particulares cuyos proyectos de construcción o edificación de obras mayores y menores siguen esperando por licencia, “incluso los hay que no han recibido respuesta sobre el estado de la solicitud”.

Según explica la portavoz, “los proyectos paralizados son de una amplia y variada tipología, entre los que se encuentran: obras de murado, vallado, reparaciones y rehabilitaciones, proyectos de construcción de viviendas unifamiliares o proyectos de instalaciones agrarias. Los defensores de la nueva Ley del Suelo decían que se iba a agilizar los procedimientos, pero en Valle Gran Rey ese supuesto beneficio no se está detectando”.

Además, desde Sí se puede se señala que hay datos que confirman la absoluta parálisis a este respecto. Sin ir más lejos, la cantidad total de ingresos en el año 2017 en licencias de obras otorgadas por el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, solo se ingresaron 2.257,34 euros por 11 licencias, estando pendientes de cobro 1.125,14 euros correspondientes a 1 licencia.

“Es decir, en 2017, las licencias de obras -de cobrarse completamente- como máximo van a suponer unos ingresos de 3.382,48 €, lo cual es a todas luces insoportable e insostenible para el Ayuntamiento, e injustificable al observarse que se están desarrollando obras en el municipio, cuyas evidencias suelen ser los montones de escombros o las bolsas de RCD que se ven desperdigados por el territorio del municipio” explica Witt.

Para la portavoz ecosocialista, “esta Administración municipal se muestra incapaz de otorgar licencias, desde reparaciones o rehabilitaciones simples hasta muros, construcción de viviendas y proyectos en instalaciones agrarias, y cada día de retraso en la concesión de licencias es una pérdida de dinero para Valle Gran Rey y molestias para la ciudadanía. Los proyectos parados podrían generar muchos empleos, sin contar con los posibles ingresos para empresas locales”.

La propuesta de Sí se puede pretende la coordinación entre el personal municipal, la colaboración del Cabildo Insular de La Gomera, y, si fuera preciso, de otras instituciones. El seguimiento del Plan Reactivación de Valle Gran Rey, de aprobarse la moción, sería llevado a cabo en reuniones fijadas de la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento cada dos semanas al mes.

El Plan Reactivación de Valle Gran Rey incorpora varias acciones para acabar con el retraso del gobierno: diagnóstico de la situación actual, división de las cargas de trabajo entre el personal, aprovechamiento y designación de los técnicos municipales según facultades, colaboración con otras instituciones, apoyo y convenio concreto con el Cabildo, mejora y reforzamiento de la plantilla municipal, seguimiento y cumplimiento de los informes que se elaboren durante el proceso, acciones de prevención para evitar nuevos retrasos, simplificación y mejora de los trámites para las licencias de obra.

“Creemos que estas medidas son fundamentales para garantizar la transparencia que ha faltado en el urbanismo de Valle Gran Rey y que pueden suponer un revulsivo para que el Ayuntamiento responda, verdaderamente, a las necesidades de los promotores que solo quieren obtener una licencia” finaliza su intervención Witt.

En 2017, en licencias de construcción solo se cobraron 2.257,34 €, y en concepto de ocupación de terreno de uso público, 7.641,72 €.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey tilda de auténtico despropósito las cifras de recaudación de algunos impuestos y tasas en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, como son las licencias de construcción, de las que solo se cobraron 2.257,34 €, y los cobros en concepto de ocupación de terreno de uso público que ascendieron a unos 7.641,72 €.

“Entendemos que estas cifras tan pobres son inasumibles y muestran el colapso al que ha llevado el grupo de gobierno al Ayuntamiento de Valle Gran Rey” declara Andrea Witt, portavoz de la formación asamblearia.

Desde Sí se puede se aclara que estas cifras fueron aportadas por el gobierno ante las preguntas dirigidas en pleno por los concejales de la formación. “Aunque estas preguntas fueron hechas en el pleno de febrero, no fueron contestadas hasta el pasado 26 de abril. Pero lo grave no es la tardanza en las respuestas, lo que nos llama poderosamente la atención es que haya cifras tan pobres en dos conceptos que deben ser más importantes en el municipio turístico por excelencia, como decía el eslogan, de La Gomera” considera la portavoz.

Para Witt, “que en uno de los años más prósperos en número de turistas como fue el 2017 solo se obtengan 7.641,72 euros en ocupación de terreno de uso público en mesas y sillas, habiendo como hay una alta densidad de estos elementos en muchos lugares del municipio, es una absoluta falta de respeto a la ciudadanía de Valle Gran Rey, en especial, para los contribuyentes”.

Tampoco mejoran las cifras en licencias de construcción. “La respuesta literal es que por 11 licencias se cobraron en impuestos sobre construcciones y obras: 2.257,34 €, y que queda pendiente de cobro una licencia que asciende a 1.125,14 €. Es decir, en 2017, las licencias de obras -de cobrarse completamente- como máximo van a suponer unos ingresos de 3.382,48 €, en un municipio donde todas las personas podemos ver que hay obras”, abunda la portavoz.

Desde Sí se puede se señala que, si malo es no tener aprobados los presupuestos de 2018 a estas alturas, malo también es mostrar unos índices tan bajos de cobro en impuestos y tasas. “Ahí es donde se demuestra la capacidad de gestión de un gobierno y no solo en el gasto, y el gobierno municipal de Valle Gran Rey en 2017 está demostrando estar en manos de malos gestores” expresa Witt, quien añade, “cuando se saca para fiestas y para subvenciones, pero no se ingresa en conceptos que son indicativos de la buena o mala gestión, tarde o temprano va a haber problemas”.

En este sentido y para finalizar, desde la asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey se señala la deriva de gastos en fiestas del gobierno. “En noviembre de 2017, es decir, sin incluir las fiestas navideñas, llevaban gastados más de cien mil euros. Y solo para las fiestas de Carnavales de este año estimaron gastarse unos 25.000 euros. No parece muy serio que un Ayuntamiento que no llegó a ingresar ni 10.000 euros sumando licencias de construcción y tasas por mesas y sillas, se plantee gastar cantidades tan considerables en festejos”, finaliza su intervención la portavoz.

La formación asamblearia recuerda que una moción trabajada al respecto de forma conjunta entre Sí se puede y PSOE, fue aprobada por unanimidad en noviembre de 2017.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey censura que la biblioteca municipal permanezca cerrada al público desde hace varios meses, a pesar de que los representantes de Coalición Canaria, que gobierna el ayuntamiento en minoría, votasen a favor de una moción, en noviembre del año pasado, donde se reconoció de forma unánime que la biblioteca es un Servicio Público de Interés General y se alcanzó el compromiso para asegurar su funcionamiento y dinamización.

“Han pasado cuatro meses desde entonces y la biblioteca sigue cerrada sin más explicaciones. Así, hay gente que se ha visto forzada a estar recogiendo firmas para que se abra la instalación, porque ahora mismo los estudiantes de Valle Gran Rey no tienen un lugar donde poder estudiar o consultar bibliografía” señala Andrea Witt, portavoz de la formación de izquierdas.

“Actualmente el municipio carece de otras instalaciones que puedan funcionar como sala de estudio. La Biblioteca Municipal es prácticamente la única posibilidad que tiene el estudiantado del municipio de disponer de sala de estudio y de reunión en caso de trabajos o experiencias grupales”.

“Tampoco las personas que quieran pedir en préstamo un libro pueden hacerlo desde hace meses y esto es una situación que habla muy mal de la gestión cultural de este ayuntamiento y de la previsión que desde el comienzo de la legislatura se ha hecho del personal asociado a las actividades culturales” insiste la portavoz.

Desde Sí se puede se considera que el gobierno municipal durante esta legislatura ha confundido la organización de festejos con cultura. “Las fiestas y actividades festivas son un aspecto importante para un municipio, pero aún lo deberían ser más las actividades culturales y educativas, y en eso, Valle Gran Rey se está quedando muy atrás”, abunda Witt.

En tal sentido, la formación asamblearia señala que por primera vez desde hace años el Festival de Música de Canarias no organiza ningún acto en el municipio. Su portavoz lo explica: “Sabemos que es algo que no depende del ayuntamiento, pero creemos que es sintomático de la deriva que lleva Valle Gran Rey respecto a las actividades culturales. Estos conciertos eran muy apreciados por los turistas que año tras año visitan nuestro pueblo y por primera vez en muchos años todos ellos se hacen en San Sebastián”.

Sí se puede en Valle Gran Rey insiste en la necesidad de que el municipio cuente con una biblioteca abierta y con actividades de dinamización como primer paso para desarrollar una política coherente y planificada de actividades culturales y educativas. “Hemos presentado mociones a este respecto, como por ejemplo la de la Universidad Popular, otra propuesta aprobada por unanimidad y que debe estar en la gaveta de algún despacho, pero eso no nos va a desanimar en nuestro empeño de demostrar, con propuestas y trabajo, que otro municipio mejor y más habitable es posible” finaliza su intervención Andrea Witt.

En consideración de la asamblea local, a lo largo de la presente legislatura, el funcionamiento del mercadillo ha ido empeorando por la falta de gestión de los gobernantes municipales.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey manifiesta su preocupación por el futuro inmediato del Mercadillo Municipal, toda vez que en este mes de enero se han celebrado tres sesiones sin que conste que el gobierno municipal haya cumplido con su obligación de otorgar los puestos, tal y como establece la ordenanza reguladora. “Lo hemos dicho ya en varias ocasiones y la situación, lejos de mejorar, se agrava. A lo largo de la presente legislatura, el funcionamiento del mercadillo ha ido empeorando por la falta de gestión de los gobernantes municipales, pero la situación actual es insostenible” explica Andrea Witt, portavoz de la formación en Valle Gran Rey.

Desde Sí se puede se recuerda que según el artículo 8º de la Ordenanza Reguladora del Mercadillo Municipal de Valle Gran Rey, “Las autorizaciones y concesiones de los puestos en mercadillos, muestras o similares, terminarán el día 31 de diciembre del año de su otorgamiento”. “Estamos finalizando el mes de enero y nada se sabe de las autorizaciones” aclara la portavoz.

A este respecto, desde la formación consideran que el hecho de no haber autorizado ya las titularidades de los puestos que conforman el Mercadillo Municipal, es un menoscabo para las personas interesadas y para las arcas municipales.

“Las personas que han solicitado un puesto en el Mercadillo se encuentran ahora mismo en una situación de absoluta indefensión y en una indefinición tal que afecta a su vida personal y profesional, y notamos muy poca sensibilidad hacia las personas que han apostado porque todos los domingos la plaza de Lomo Riego sea un atractivo para los turistas y para la gente que quiere ver y adquirir productos artesanos” explica Witt.

La asamblea local estima que ya en estos tres domingos, el Ayuntamiento ha dejado de ingresar más de 450 euros en concepto de tasas. “Probablemente pueda parecer una cantidad irrisoria para las arcas municipales, pero nos parece suficiente como para demostrar la desidia con la que se está trabajando por parte de este gobierno” insiste la portavoz de la formación asamblearia.

Desde Sí se puede, a través de sus representantes, se ha entregado solicitud para recordar a los miembros del gobierno de la obligación que no están ejerciendo.

“El Mercadillo Municipal de Valle Gran Rey es un espacio que, bien gestionado, ya ha demostrado ser un atractivo de primer orden para los turistas que nos visitan. Y podría ser un lugar donde desarrollar experiencias muy interesantes con la artesanía, con reutilización de materiales o con expresiones artísticas. Sin embargo, el gobierno municipal parece empeñado en convertirlo en un lugar deteriorado y sin encanto” argumenta Witt.

La formación señala que el desinterés que muestra el grupo de gobierno municipal respecto a esta instalación llega al extremo de que no se dota a los vendedores del material para poder colocar sus puestos. “Se trata de suministrar suficientemente tablas, burras y carpas de puestos, y controlar su utilización, pero ni a eso se llega”, apunta Witt, quien añade “lo peor es que esta falta de material provoca conflictos entre los titulares de los puestos”.

También se destaca negativamente el mantenimiento y limpieza de los baños que se encuentran en un estado deplorable y que, extrañamente, permanecen cerrados los días de mercadillo. “Que los únicos baños públicos que hay se cierren cuando hay actividad en la plaza no parece responder a ningún tipo de lógica”.

Desde Sí se puede se espera que a la mayor brevedad se den las pertinentes autorizaciones y que en 2018 se cambie la dinámica que se observa respecto al Mercadillo Municipal.

Para la formación asamblearia, estas ayudas tendrían que estructurarse de una manera más transparente y eficiente, que permita a las personas y familias con necesidades poder afrontar con suficiencia las situaciones de emergencia social.

Desde Sí se puede en Valle Gran Rey entienden que las maneras que muestra el gobierno municipal en la convocatoria de las ayudas a la emergencia social caen de lleno en la improvisación y en el asistencialismo, y tildan de opacas y poco afortunadas las formas del alcalde de anunciar estas ayudas.

“No nos parece serio que a finales de noviembre sea cuando se anuncien a bombo y platillo y para lucimiento del alcalde estas ayudas, y más cuando desde marzo está operativo el presupuesto municipal” manifiesta Andrea Witt, portavoz de la formación de izquierdas en Valle Gran Rey.

Para la asamblea local de Sí se puede, “vincular las ayudas de emergencia social a las fechas navideñas es un despropósito: las emergencias sociales no entienden de fechas. Estas ayudas deben estar operativas y abiertas a toda la ciudadanía durante todo el año y no solo cuando llega diciembre”.

La portavoz insiste: “en la nota anunciadora de esta convocatoria el alcalde señala que esta es una de las gestiones más urgentes para el grupo de gobierno; menos mal, porque si no, directamente no las sacan. Esa urgencia y prioridad no se detectan cuando se saca la convocatoria en diciembre ni cuando en los presupuestos municipales se destinan 3.000 euros para esto y 125.000 en fiestas populares y festejos. Deberían hacerle caso al eslogan de la convocatoria: la emergencia no puede esperar”.

Desde Sí se puede se señala que el grupo de gobierno debería gestionar más y mejor la política social, apostando por la promoción, la prevención y la integración de las personas, y reduciendo el asistencialismo o la emergencia.

“En Valle Gran Rey existen situaciones sociales que demandan una política más fundamentada, continua y estratégica. Vivimos en el sitio con los alquileres más altos de La Gomera, con la cesta de la compra más cara y donde se ven fenómenos de precarización laboral muy potentes. Además, en los barrios de Taguluche, Arure y Las Hayas, existen situaciones de envejecimiento de la población y despoblamiento, con gente mayor que vive sola y algunas personas con enfermedades inhabilitantes, con lo que las políticas sociales se complican” explica Witt.

Para la asamblea local de Sí se puede, en esta legislatura en las políticas sociales de Valle Gran Rey se ha ido imponiendo un asistencialismo graciable y discrecional, una vuelta a criterios propios de la beneficencia, y con una instrumentalización de los recursos públicos como medios de control social.

La portavoz insiste: “De la opacidad de la convocatoria de estas ayudas habla que no han salido publicadas en ningún boletín, ni se sabe la cuantía, ni las condiciones mínimas para optar a ellas. Parece que se ha estado esperando a que otras administraciones y entidades como el Gobierno de Canarias, FECAM, Caja Canarias y la Fundación La Caixa den fondos para completar los fondos, y eso no parece obedecer a una planificación seria y asentada para desarrollar las políticas sociales que un municipio como Valle Gran Rey está demandando”.

Para finalizar, desde Sí se puede en Valle Gran Rey se muestra preocupación por la posible saturación que sufrirán los servicios municipales a finales de año. “Si ya durante el resto del año, las personas que trabajan en el servicio están muy ocupadas en intentar satisfacer las distintas situaciones sociales que se presentan, dejarles dos semanas para resolver las ayudas va a ahondar en situaciones laborales de estrés y colapso”.

El presupuesto está aprobado desde marzo y aún no se han publicado las bases para la concesión de subvenciones a entidades sin ánimo de lucro ni las ayudas para los escolares del municipio.

La asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey censura que otro año más el grupo de gobierno en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey retrase hasta noviembre la publicación de las bases para la concesión de subvenciones a entidades sin ánimo de lucro y para las ayudas para los escolares del municipio, a pesar de que el presupuesto está aprobado desde marzo y se ha tenido tiempo suficiente para trabajar en las respectivas convocatorias.

“El año pasado se publicaron las bases para ayudas a estudiantes el 5 de diciembre y las de subvenciones para entidades el 12 de diciembre, lo que provocó, por una parte, una saturación de los cuerpos administrativos municipales en diciembre, que es un mes complejo para una Administración Pública, y, por otra, que muchas entidades no pudieran atender adecuadamente la petición y justificación de subvenciones” señala Andrea Witt, portavoz de Sí se puede en Valle Gran Rey.

Para Sí se puede, “es una pena que a pesar de haber presupuesto se llegue a finales de año sin sacar una convocatoria coherente que permita a los posibles beneficiarios, ya sean estudiantes o entidades, poder trabajar las solicitudes y los proyectos con tiempo suficiente”. Desde la formación asamblearia se señala que los presupuestos de 2017 recogen 25.000 euros para ayudas a estudiantes y 20.000 euros para entidades sin ánimo de lucro.

“Ya se han firmado los decretos para la concesión de las subvenciones nominativas, algunas desde junio, pero de las bases de las subvenciones orientadas a colaborar con la financiación de gastos para el desarrollo de actividades de las entidades, nada se sabe ni hay ningún tipo de información, lo cual es muy injusto para entidades que no fueron incluidas dentro de la lista de subvenciones nominativas” insiste la portavoz.

“Tampoco se sabe nada de las ayudas para estudiantes del curso 2016-2017 y ya hace unos meses que empezó el curso 2017-2018. Un año más, estas ayudas, que para muchas personas es un ingreso importante, se dejan para sacarse a final de año, a prisa y corriendo, y con un curso de retraso” abunda Witt.

Desde Sí se puede se insiste en la necesidad de que el Ayuntamiento de Valle Gran Rey trabaje con urgencia en un plan estratégico de subvenciones ya que “en la concesión de subvenciones se debe cumplir con los principios de publicidad, transparencia, concurrencia, objetividad, igualdad y no discriminación, además de primar la eficacia en el cumplimiento de los objetivos fijados por el Ayuntamiento de Valle Gran Rey”.

En tal sentido, la portavoz expresa su contrariedad porque el gobierno no haya avanzado en un instrumento que, además de ser obligatorio por la Ley de Subvenciones, fue un compromiso acordado en pleno por unanimidad tras la moción presentada al respecto por Sí se puede.

“Como se vio durante la sesión de aprobación definitiva del Presupuesto 2017 y se ve con la actual situación de indefinición que muestra el gobierno municipal con las ayudas, las subvenciones, tal y como plantean actualmente en Valle Gran Rey, son motivo de polémicas y controversias, y lo que es peor, se están convirtiendo en instrumentos partidistas, lo que en nada ayuda al desarrollo de las actividades de los colectivos, y llevan al Ayuntamiento a situaciones poco coherentes con lo que dicta la legislación y el sentido común” finaliza Witt.

El mercadillo municipal de Valle Gran Rey sufre un estado de abandono preocupante por parte del grupo de gobierno.

La asamblea local de Sí se puede señala que el deterioro que sufre el Mercadillo Municipal y la ausencia de acciones para corregirlo empieza a ser insostenible para los vendedores titulares de los puestos y a reflejarse también en la satisfacción de los visitantes que se acercan los domingos a la Plaza de Lomorriego. Para Sí se puede, las soluciones a corto plazo son muy sencillas: “dotar de material adecuado a los puestos, mejorar la publicidad que se hace por parte del Ayuntamiento y, sobre todo, tratar con respeto a los usuarios”.

La portavoz de la asamblea local, Andrea Witt, declara que “la disminución en la calidad del Mercadillo está alcanzando unas cotas insoportables para quienes venden sus productos y mercancías y esto se refleja, finalmente, en sus clientes y entre la gente que visita con interés este espacio”

Respecto al material, desde la formación ecosocialista no se entiende cómo, si hay una partida reflejada en el Presupuesto Municipal de 2017, aprobado desde marzo de 2017, con 7.000 euros para la adquisición de equipamientos, existe una deficiencia palpable en los elementos que necesitan las personas titulares para vender sus productos.

“Quienes tienen puestos se están viendo obligados a traer material propio como tablas o sombrillas porque las que oferta el Ayuntamiento no son suficientes y no se reponen” insiste la portavoz, quien añade: “se trata de suministrar suficientemente tablas, burras y carpas de puestos, y controlar su utilización, pero ni a eso se llega”.

En el mismo sentido, desde la asamblea local se considera que para evitar la incomodidad por la ausencia de sombra -provocada por las podas tan inadecuadas de los laureles de Indias que hay en la plaza-, es necesario colocar algún tipo de carpa o lona que ofrezca sombra a vendedores y clientes.

Tampoco el mantenimiento y limpieza de la plaza y los baños son, en opinión de la formación de izquierdas, los adecuados. “Los responsables municipales llevan pensando hace tiempo que la gestión del mercadillo se reduce a poner seguritas los domingos, cuando precisamente en este espacio no ha habido problemas de seguridad. Lo que sí debería hacerse es que los titulares se sientan partícipes de la gestión del Mercadillo y se les permita exponer sus peticiones” explica Witt.

Desde Sí se puede se afirma que el desinterés que muestra el grupo de gobierno llega a que ni siquiera a día de hoy los titulares de los puestos saben qué Concejalía se hace responsable de la gestión del mercadillo, máxime cuando llegan los meses de noviembre y diciembre en los que deben realizarse las solicitudes para el próximo año. “Tampoco se ha hecho una reunión con todos los titulares artesanos, pero a este respecto hay que decir que la situación es la misma que cuando ASG, concretamente Elena Padilla, era la responsable”, aduce la portavoz.

Desde Sí se puede se insiste en que el Ayuntamiento de Valle Gran Rey debe asumir que el Mercadillo municipal ha llegado a constituirse como un atractivo turístico del pueblo. Por eso entienden que el Ayuntamiento ha de implicarse más seriamente en hacer una adecuada publicidad del Mercadillo. “Se han hecho en años anteriores campañas de anuncios en papel para esta promoción, pero ahora mismo solo se anuncia el Mercadillo en la página web municipal”.

“Los vendedores del Mercadillo pagan un canon por estar aquí, y precisamente por esto se les debe tratar con un mínimo de respeto. Este mercado complementa la economía de las y los artesanos que venden aquí, y en muchos casos, es fundamental para sus ingresos”.

Entre finales de octubre y mediados de noviembre, debido a la gran contaminación lumínica que hay en nuestras costas, un alto número de pollos de pardelas pierden el rumbo hacia el mar y caen a tierra siendo incapaces de remontar el vuelo.

Por parte de la asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey se ha entregado una solicitud al Ayuntamiento para que extreme las medidas y se trabaje para aminorar los accidentes de pollos de pardela cenicienta (Calonectris borealis) en el municipio.

Andrea Witt, portavoz del comité local, señala “queremos recordarle al gobierno de CC que es en esta época del año en la que tienen lugar la mayor parte de accidentes de pollos de pardela, y por lo tanto es cuando se necesita una mayor implicación de la ciudadanía y de las Administraciones Públicas para evitar la muerte de ejemplares accidentados”.

Según Witt, “con las luces del encauzamiento del barranco más las del puerto de Vueltas y las de las instalaciones de Playa del Inglés, la carga lumínica del cielo de Valle Gran Rey ha aumentado y ya ha habido varias caídas de pollos de pardela en esas zonas, así como en la avenida entre La Puntilla y La Playa. Desgraciadamente ya ha habido muertes de algunos ejemplares y eso es algo que deberíamos procurar evitar”.

Desde Sí se puede en Valle Gran Rey se ha solicitado al Ayuntamiento que se disminuya la intensidad de los alumbrados públicos, sobre todo en la zona del barranco y de Playa del Inglés, para ayudar a reducir el número de accidentes. Del mismo modo proponen que se realicen acciones de sensibilización para la ciudadanía para que cualquier persona que encuentre un pollo de pardela deslumbrado sepa cómo actuar.

“Las ciudadanas y ciudadanos tenemos también nuestra oportunidad de demostrar que actuamos con coherencia. Si encontrásemos un pollo accidentado y no sabemos cómo actuar, debemos llamar al 112, o al teléfono del Cabildo Insular de La Gomera (922 870 552 – 922 141 501), administración competente en la atención a la fauna accidentada” insiste la portavoz de la formación ecosocialista

“Si queremos presumir en ferias y notas de prensa de ser sostenibles y pertenecer a una Reserva de la Biosfera, realizar este tipo de acciones no cuesta nada: apenas son tres semanas en las que tenemos la oportunidad de demostrar y demostrarnos que somos coherentes con lo que presumimos y consiste en aminorar el alumbrado público. Podrían incluso realizarse actividades de turismo ornitológico con quienes nos visitan y que los turistas de Valle Gran Rey se llevasen una experiencia más enriquecedora de su estancia”, termina su intervención Andrea Witt.

Para la asamblea local, esta estructura es símbolo de la incapacidad del gobierno municipal del Ayuntamiento de Valle Gran Rey para hacer cumplir sus propios mandatos.

La asamblea local de Sí se puede insiste en la necesidad de que por parte de la corporación se inste a la retirada de una grúa con indicios de estar abandonada en la zona del Lomo de Vueltas, una vez que ha pasado ampliamente el plazo dado por el Ayuntamiento de Valle Gran Rey a la promotora a desmontar esta grúa en una semana. “El anuncio salió publicado en el Boletín Oficial de la Provincia el 07 de abril y el decreto fue firmado el 30 de marzo de este año. Estamos en agosto y aquello allí sigue” señala Andrea Witt, portavoz de Sí se puede en Valle Gran Rey.

Desde la formación asamblearia se indica que en el anuncio se le requirió a “Promociones Costaroja Canarias, SL” para que, en el plazo de una semana, procediera al desmontaje de la torre, corona de giro y plataforma o soporte giratorio correspondiente a la grúa y que como medida cautelar se debía señalizar y colocar redes de protección sobre la zona afectada.

“Además de este aviso, a la promotora se le hacía la advertencia de que, en caso de incumplimiento injustificado de la orden de ejecución, la Administración actuante podrá adoptar cualesquiera medidas de ejecución forzosa, pero ni la empresa de nombre “Promociones Costaroja Canarias, SL, ni el mismo Ayuntamiento de Valle Gran Rey, han hecho caso a este mandato” insiste la portavoz.

Para la asamblea local sorprende que, en el decreto se justifique la adopción de esta orden de ejecución en base a posibles daños a vecinos y transeúntes de la zona, y luego el gobierno municipal se tome tanta calma para resolver este asunto. “Nos asombra la tranquilidad con la que se toma este gobierno una situación que ellos mismos reconocen que puede ocasionar daños. El principio de precaución nuestros gobernantes lo interpretan en no hacer nada”, abunda Witt.

Desde Sí se puede se preguntó en el pasado pleno ordinario de 04 de mayo sobre los resultados de este requerimiento, y el alcalde contestó con la corta aseveración “se está tramitando el expediente conforme a la legislación al respecto”. A este respecto, la portavoz apunta: “igual están esperando a que entre en vigor la nueva Ley del Suelo para seguir sin hacer nada”.

“Esta estructura está situada en la Calle El Lomo, en una obra abandonada, y debido a su estado y a la ausencia de mantenimiento en cualquier momento puede originar un problema de seguridad pública para viandantes y viviendas colindantes,” señala Witt, que añade que tal situación “ocasiona sin lugar a dudas malestar y sensación de inseguridad entre los vecinos de la zona”.

Desde la asamblea local de Sí se puede en Valle Gran Rey se señala que, además de los evidentes problemas de inseguridad que provoca esta grúa, la presencia de una estructura tan patente resta calidad de las vistas de la zona y afea de forma considerable la línea paisajística de esta zona del barrio de Vueltas.