El consejero de la formación ha solicitado el inventario de bienes cedido al Cabildo y una visita al lugar para analizar lo ocurrido tras su abandono.

photo_2016-08-31_06-59-12Sí se puede La Gomera investiga porqué el edificio del Hospital viejo muestra un patente desvalijamiento y por ello ha solicitado acceder al inventario de bienes, así como realizar una visita al lugar para analizar lo ocurrido tras su cesión.

En la reciente visita a la Isla de la diputada del Parlamento de Canarias Asunción Delgado del Grupo Podemos, en la que actuaron como anfitriones la Coordinadora Insular y los distintos comités locales de Si se puede, se personaron en las inmediaciones del antiguo hospital para explicar su estado. En la inspección pudieron constatar el desastroso estado del edificio con ventanas y puertas arrancadas, sin marcos, con instalaciones eléctricas destrozadas, etc.

Para la formación ecosocialista el desvalijamiento de la infraestructura está motivado por la dejadez y desidia de las instituciones responsables. Recuerdan que en el momento en que dejó de funcionar el viejo hospital, con la construcción de un nuevo inmueble, el edificio estaba en perfectas condiciones y no necesitaba más que las pertinentes reformas para darle los nuevos usos requeridos.

El consejero de Sí se puede en el Cabildo Insular de la Gomera, Rubén Martínez señala al respecto: “Esta situación de abandono nos ha motivado a solicitar por una parte el inventario de bienes cedidos por el Servicio Canario de Salud al Cabildo gomero cuando se llevó a cabo la devolución del hospital a la institución insular tras una iniciativa parlamentaria del 2011, y por otra parte que se nos permita la visita al interior para constatar el estado actual del edificio”.

“Entendemos que las instituciones públicas deben velar por el mantenimiento y la integridad de los bienes comunes. No se pueden dejar desatendidas cuantiosas inversiones realizadas con el dinero público. Y menos aún estar mendigando a terceros cuando somos incapaces de cuidar y salvaguardar lo poco que tenemos. Hay que ser más serios en la gestión de lo público, es decir, de lo nuestro” añade el portavoz.

El antiguo hospital Insular Nuestra Sra. de Guadalupe, tras cerca de 50 años en activo, quedó desdeñado cuando comenzó a funcionar el nuevo hospital en mayo de 2010. Su edificación se inició en la década de los años cuarenta, pero no fue hasta 1961 cuando emprendió sus funciones sanitarias. En el año 2001 a través de un convenio firmado por el Servicio Canario de Salud y el Cabildo, este último traspasa su gestión al Gobierno de Canarias, integrándose en el Servicio Canario de Salud con la condición de que una vez acabado los usos sanitarios se restituyese el edificio al Cabildo de La Gomera.

Desde el 2011, fecha de inicio de su devolución al Cabildo, se ha evidenciado el saqueo al que ha sido sometido al edificio tal y como pudo comprobar la Policía Municipal de San Sebastián de La Gomera en marzo de 2012, de tal suerte al desvalijamiento de muebles, infraestructura de agua y electricidad etc., habría que sumar la antigua documentación sanitaria abandonada en el lugar.photo_2016-08-31_06-59-39

Sí se puede señala que el uso al que se va a derivar el antiguo hospital no les parece incorrecto siempre y cuando no se lleve a cabo una privatización de los servicios. Sin embargo, se suman a las críticas realizadas por todos los alcaldes de la anterior legislatura que señalaban el elevado coste de la rehabilitación derivado entre otras cuestiones por el grave deterioro sufrido por el edificio por la dejadez del Cabildo.

La formación de izquierdas recuerda que el coste de la licitación son 6.205.425,40 €, es decir, prácticamente mil millones de las antiguas pesetas. “No se puede convertir en una práctica común de la gestión pública el dejar que las infraestructuras que tenemos se abandonen y se desmoronen para pedir dinero para volver a construirla y de nuevo se abandonen y se desmoronen para de nuevo seguir pidiendo y así sucesivamente. Es un círculo vicioso donde se derrocha el dinero de todos y todas, y un insulto a las personas que pasan penurias en un periodo como el actual”, concluye Rubén Martínez.