Sí se puede sugiere una valoración exhaustiva y transparente del funcionamiento de la Escuela Infantil de Vallehermoso, que abrió sus puertas el pasado mes de abril mediante externalización del servicio.

Sí se puede se hace eco del malestar manifestado por varias familias de Vallehermoso por la conversión de la Escuela Infantil Municipal en una ludoteca, sin previo aviso alguno y con un cambio de personal aparentemente injustificado. La portavoz en el municipio de la formación de izquierdas, Guacimara Navarro García, declara “no creemos que haya nada de ilícito, pero sí que existe un problema de formalidad por parte de la Concejalía responsable, que no ha transmitido estos cambios en tiempo y forma a las madres y padres de los pequeños de la Escuela Infantil”.

La asamblea local muestra la preocupación de los cambios dados en los últimos días en la Escuela Infantil. “El Reglamento de la Escuela Infantil de Vallehermoso, recoge, efectivamente, que el cierre de ésta se produce el 31 de julio de cada año. Sin embargo, lo que no entendemos es cómo pasa a convertirse en una ludoteca de verano, con un personal distinto al que estaba. No negamos los descansos del mismo, pero sí creemos que debería haberse mantenido parte del personal anterior, para dar prioridad a la seguridad y confianza de los propios niños y niñas cuando se quedan en dicho espacio” afirma la portavoz.

Para Sí se puede, los problemas de personal de la Escuela Infantil se han generado desde el propio procedimiento de apertura, al haber recaído en una empresa externa las contrataciones de personal. Según Navarro, “la externalización no exime al ayuntamiento de responsabilidad con todo aquello que acontece en la Escuela Infantil, es más, la concejalía debe estar muy pendiente de tener informadas a las familias ante cualquier eventualidad y máxime cuando se refiere a un cambio tan directamente relacionado con las personas que cuidan de sus hijos e hijas”.

En la actualidad, disfrutan de este servicio un grupo de familias que durante casi 4 meses han vivido períodos de adaptación que pueden verse en peligro debido al cambio que se produce ahora.

“Estos errores se podrían evitar si la escuela infantil se gestionara desde el propio Ayuntamiento a través de Bolsas de Trabajo, tal y como se han venido realizando con varias especialidades en el municipio. Lo que un Ayuntamiento no puede hacer, es negar, indirectamente o directamente, el acceso en condiciones de igualdad a un puesto de trabajo, máxime, cuando es un municipio con una alta tasa de precariedad laboral y donde los jóvenes con formación se deben marchar ante la ausencia de expectativas de futuro” afirma Navarro García.

Desde la asamblea local se quiere transmitir “estamos ante una oportunidad de gestionar de una manera más participativa y abierta, uno de los pocos espacios infantiles que existen en el municipio, con la exploración de alternativas pedagógicas, con una implicación de los padres y madres, y no que sean estos últimos quienes se enteren, a través de rumores, del futuro y del funcionamiento de la Escuela Infantil” puntualiza la portavoz.