El pasado mes de marzo, desde el gobierno municipal se anunció que se procedería a la venta del Hotel Triana, patrimonio municipal, y desde la asamblea local se cuestionó el modo de hacerlo. El lunes 28 de agosto salió anunciada en el BOP la enajenación de dicha propiedad.

Para la formación política de izquierdas, la venta del Hotel de Triana es una muestra del desinterés por defender lo público por parte de ASG. “Entendemos que una infraestructura cerrada no tiene ningún sentido, como tantas otras que hay en el municipio, pero la venta del Hotel Triana, corrobora, a nuestro juicio, que el interés por dignificar lo público o de buscar viabilidad a dicha infraestructura ha sido inexistente” afirma el portavoz de la asamblea local, Alejandro García Vera.

Sí se puede considera que el grupo de gobierno municipal no se ha implicado en la búsqueda de otras soluciones que no sea la venta. El portavoz de la asamblea local manifiesta “si bien es cierto que existen estudios de viabilidad que parecen mostrar la poca rentabilidad del inmueble, sin embargo, se debería haber realizado otros estudios con verdaderos enfoques de desarrollo para buscarle una salida: desde centros de trabajo para discapacidad, albergues o viveros de empresas, o para actividades culturales, etc. Lo importante es que hubiera habido visión por sacar adelante la infraestructura desde lo público, máxime con los problemas de paro que tiene el municipio”.

Por otro lado, no se entiende que con las cifras tan positivas que tiene el municipio a nivel turístico, se proceda a vender un bien que podría explotarlo una familia por una concesión a un precio menor. “Hay una incongruencia en el discurso oficial: por un lado, ofrecen una imagen de calidad turística y, sin embargo, por otro, se deshacen de un Hotel que podría ser explotado con modelos alternativos de turismo. La etiqueta de no rentable quizás no sea la más adecuada, porque entonces deberíamos aplicarla también al Parque Marítimo de Vallehermoso, instalación que, sin embargo, se ha concedido a una empresa familiar, aunque sea propiedad del Cabildo” arguye García Vera.

A su vez, la formación de izquierdas se pregunta cuál será la finalidad de ese dinero, si supuestamente el Ayuntamiento se encuentra en superávit presupuestario. “Al menos, debería darse un indicio sobre la finalidad del dinero de la enajenación: si se va a emplear en fines sociales, en la mejora de barrios o si sencillamente será empleado sin criterio y planificación alguna como es lo habitual”.

“Además, tampoco entendemos cómo este tipo de decisiones se toman solo en acuerdos plenarios, cuando se podría haber dado voz y voto a la ciudadanía de Vallehermoso, tal y como recoge la Ley de Bases del Régimen Local y la Ley de Municipios de Canarias, en los que están permitidos las consultas ciudadanas. Creemos que sobre un bien del pueblo la decisión debería ser, al menos consultada, por el pueblo” afirma finaliza el portavoz.

Para finalizar añade: “un ejemplo más de la falta de democratización: se gastan el dinero en obras e infraestructuras (como por ejemplo los 360 mil euros del Centro de Artesanía) sin la consulta y la participación ciudadana; venden y liquidan bienes del pueblo sin preguntarlo a los vecinos. Así es la pésima gestión pública en Vallehermoso, el concepto de gestión de Emiliano Coello y su grupo de gobierno”.