La formación política ecosocialista considera que, lejos del proclamado turismo sostenible al que dice aspirar ASG, las actuaciones encabezadas por Curbelo apuntan para la isla un futuro basado en el turismo de masas.

La formación de izquierdas propone debatir fórmulas para la sostenibilidad social, ambiental y económica del turismo en La Gomera, buscando el aumento del beneficio para la población local y la reestructuración del turismo de un día y de cruceros. Para Sí se puede, Curbelo tiene una idea clara: traer cuanto más turismo mejor, aunque proclame en prensa una apuesta fingida por el turismo sostenible.

“Basta hacer un seguimiento a sus declaraciones públicas para constatarlo: ya sea pidiendo una segunda pista para el aeropuerto del Sur, ya sea pidiendo la ampliación de la pista del aeropuerto de La Gomera, o las ampliaciones sucesivas del puerto de San Sebastián, o mostrando alegría por el reciente descuento en los billetes, “pues llegarán más turistas”, sin que se haya hecho un análisis profundo de las consecuencias que tendría este modelo para el desarrollo socioeconómico insular”.

“Tenemos que preguntarnos qué tipo de turismo queremos, cuánto turismo queremos y dónde, y luego actuar en consecuencia. Es necesario que se fije la capacidad de carga de la isla. No queremos improvisación, ni convertirnos en apéndice o en un parque temático “low-cost” del Sur de Tenerife”, señala Ada García, portavoz de Sí se puede La Gomera.

Sí se puede aboga por un Turismo Sostenible y Responsable, y exigirá que se estudien los costes que comporta para la isla el turismo de un día y de cruceros, tanto en gastos en infraestructuras como en costes medioambientales, con el fin de que se mida y se publique su impacto económico en la población local. “Es preciso contar con un análisis que nos diga cuál es el retorno social del turismo de un día y de cruceros, pero también del turismo convencional, evaluando su relación coste-beneficio, y conociendo cómo se reparte el beneficio de la industria turística insular”, indica García.

La formación de izquierdas considera que es hora de debatir la implantación de una tasa turística, buscando fórmulas de retorno social del coste de recibir más de un millón de turistas cada año, que parece beneficiar solamente a unos pocos operadores. “El debate que proponemos ha de vertebrar un Plan Estratégico de Turismo en el que han de participar todos los sectores de la economía insular”, señala la portavoz.

“La clave para el buen turismo es planearlo para la gente que vive aquí, y si esto se hace bien, entonces el visitante quedará tan satisfecho que regresará y nos recomendará. Los gestores del cabildo creen que la única manera de gestionar el turismo es promocionarlo en las ferias. Pero estamos en un tiempo donde toca gobernar el turismo: no se trata de traer turismo, sino de hacer que los visitantes que vienen den beneficios a la población local y que esos beneficios se traduzcan en unas mejores condiciones de vida para quienes vivimos en La Gomera”, finaliza Ada García.