Por información manejada por la formación ecosocialista, el presidente electo de los Estados Unidos de América es propietario de una casa rural en un caserío del norte y de algunas lomadas del sur de la Isla, y está detrás de adquirir terrenos próximos al Parque Nacional de Garajonay.

“Donald Trump quiere, a través de sus entramados empresariales, especular con el suelo de La Gomera, favorecido ahora por el panorama de la modificación de la Ley de Turismo de las Islas Verdes y la próxima Ley del Suelo” señalan desde Sí se puede. “Por lo que sabemos, Trump es propietario de una casa rural en un caserío del norte, así como de varias lomadas al completo del sur de la Isla”.

Para la formación ecosocialista, esta información es gravísima para el desarrollo de la Isla ya que además de que se van a desarrollar proyectos urbanísticos “megalomaniacos” en el territorio insular, estos harían que La Gomera fuera objetivo de tramas políticas y un objetivo “casi militar, por la importancia que suele tener todo lo relacionado con el presidente de EEUU”.

“Sabemos seguro que Trump tiene una casa rural en el norte, a la que no suele venir a menudo, pero que sí ha utilizado en ocasiones, para estancias cortas, en las que aprovecha para hacer fiestas muy sonadas y a las que van políticos y empresarios de la isla”, señalan desde Sí se puede.

“También parece ser que es propietario de terrenos en el sur, donde su intención es seguro la construcción de complejos hoteleros, e incluso se oye que es impulsor de las fiestas rave que se celebran con la connivencia de las autoridades en la lomada de El Verodal, en la costa sur de Vallehermoso. Se habla incluso de que quiere impulsar la instalación de un teleférico entre El Verodal y el puerto de Vueltas, en Valle Gran Rey”.

Desde Sí se puede se destaca que las empresas inmobiliarias de Trump también pueden estar intentando adquirir terrenos en las cercanías del Parque Nacional. “Esto explicaría el inusitado interés de Casimiro Curbelo de que el Cabildo gestione el Garajonay a pesar de haber demostrado su incapacidad de gestionar ningún espacio natural. Mucho nos tememos que estos movimientos también estén detrás del manifiesto retraso de entregar la finca de Enchereda, propiedad del cabildo, al Parque Nacional”.

Para la formación ecosocialista, “la buena relación de Donald Trump con Vladimir Putin puede estar ligada a estos negocios, y cuentan con el beneplácito del Cabildo, ya que desde la corporación insular se consideran operaciones interesantes que pueden aumentar los flujos y la estancia del turismo ruso en La Gomera”.

Enamorado de La Gomera desde finales de los años 60.

El verdadero enamoramiento del actual presidente electo de EEUU con La Gomera viene de una estadía del entonces joven Donald en la Isla a finales de los años 60. “Parece ser que vino como otros muchos compatriotas ante la Guerra del Vietnam, y se quedó durante unos días en Valle Gran Rey, enamorándose de la Isla. Todavía en el barrio de La Playa recuerdan su pelo por su peculiar color, aunque por entonces lo tenía en forma de melena”.