La escasez de agua pone en riesgo, sobre todo, la próxima cosecha de papas, por lo que se pide alguna actuación de urgencia que salve la producción de la zona.

Sí se puede en Valle Gran Rey advierte de que la escasez de agua de riego ha llegado a tal extremo en la zona de Arure, que la viabilidad de la actual cosecha de papas está en serio riesgo. “Los agricultores nos comentan que la cosecha necesita de un último riego para tener garantías hasta la recogida” argumenta Sandra Ramos, portavoz de la formación ecosocialista.

Cabe recordar que, este invierno, La Gomera ha tenido escasas lluvias, sobre todo en la zona occidental, lo que ha hecho que la presa de la Quintana apenas haya recogido agua para abastecer el riego de la vega de Arure.

“Entendemos que una situación así es algo excepcional y por lo tanto imprevisible, pero sí creemos que las circunstancias a las que se enfrentan los agricultores de Arure a corto plazo han de ser resueltas de alguna manera. Podría estar trabajándose ya en un bombeo de urgencia que ayude a sacar esta última cosecha”, propone la portavoz.

Respecto a la posibilidad de que las personas afectadas se acojan a seguros agrícolas, la formación asamblearia entiende que es una opción que, en su mayor parte, es inviable. “Estamos hablando de personas que cultivan pequeñas explotaciones para autoconsumo o como actividad secundaria, y tendrían muy difícil acogerse a seguros o a subvenciones para agricultores profesionales”, explica Ramos, quien considera “sin embargo que este tipo de agricultura es vital para la Isla”.

“Hablamos de paisajes de paredones, de sostenibilidad, de que las zonas cultivadas son esenciales para el control de los incendios forestales, y sin embargo la Administración no fomenta adecuadamente el mantenimiento de este tipo de agricultura que es la que ha creado el paisaje agrícola que vendemos en postales”. Por ello desde Sí se puede se lamenta que mientras en otras comunidades autónomas haya legislación que favorece el desarrollo de experiencias de custodia del territorio, “en Canarias se apuesta con la desaparición del suelo agrícola bajo el piche y el cemento”.

De todas formas y a corto plazo, lo que los agricultores de la zona de Arure necesitan es agua para riego. “Exhortamos al Consejo Insular de Aguas a buscar una solución urgente para que se salve la actual cosecha, y a las autoridades y entidades que tengan que ver con el desarrollo agrícola, que desarrollen planes de emergencias para situaciones de sequía que permita dar soluciones a largo plazo” insiste la portavoz.

“Pedimos, en definitiva, que la agricultura deje de considerarse en La Gomera como una actividad marginal y que se apueste decididamente por su desarrollo, teniendo en cuenta todos los extras que genera más allá de la viabilidad profesional de las explotaciones” argumenta Ramos.

“¿Cuánto vale el paisaje de paredones de Taguluche o Guadá? ¿Cuánto vale que un incendio no entre en un caserío gracias a las franjas de cultivo? ¿Cuánto todas las relaciones ambientales que se dan en los paisajes agrícolas? ¿Cuánto vale la pervivencia de nuestras variedades agrícolas propias o el mantenimiento de nuestros suelos fértiles? Si alguien es capaz de ponerle precio que lo haga y lo diga, quizás es la forma de valorar mejor la poca agricultura que nos queda” reflexiona la portavoz para finalizar.