El consejero de la formación ecosocialista en el Cabildo Insular, preguntará en el pleno correspondiente al mes de septiembre el dinero empleado y destinado por parte de la institución para las tareas de control de esta planta invasora.

Sí se puede La Gomera muestra su profunda preocupación ante la alarmante expansión que se observa en la Isla del ‘rabo de gato’ (Pennisetum setaceum). Por tal motivo, Rubén Martínez, consejero de la formación en el Cabildo Insular, preguntará sobre las actuaciones efectuadas y los presupuestos destinados para su control por parte de la corporación insular, administración con competencias en la protección del medio ambiente.

“Lo vemos desde Sí se puede y también nos lo dicen personas que conocen el territorio y el comportamiento de esta especie. El ‘rabo de gato’ se está extendiendo por La Gomera a un ritmo mucho mayor que el que se ejecutan actuaciones de control. El municipio de San Sebastián está completamente invadido y lo peor es que la especie prolifera en algunos de los espacios naturales como el Monumento Natural del Barranco del Cabrito o en el Parque Natural de Majona” explica Martínez.

El ‘rabo de gato’ va formando colonias aisladas y desde que esa planta se instala se corre el riesgo de expansión ya que, tras madurar, produce cientos de miles de semillas con lo que logra un radio de acción grande.

“El tema es complicado, y mucho nos tememos que no se está trabajando en la profundidad que requiere. Estamos hablando de una especie que prácticamente estaba erradicada en 2002, en el momento en que el Cabildo asumió las competencias en medio ambiente, pero de unos años hasta ahora, hay lugares completamente invadidos y su expansión, lejos de frenarse, está alcanzando una situación prácticamente irreversible”, afirma.

Para Martínez, “hay que ser conscientes del problema que supone la expansión de especies invasoras como esta. El ‘rabo de gato’ elimina completamente todo, poniendo en riesgo la flora y la fauna asociada a esta flora, si ocupa todo un terreno, puede también eliminar plantas e insectos endémicos ligados a ese tipo de vegetación. Y quien quiera ver sus efectos, que mire lo que está pasando en las poblaciones de balos del sur de la isla”.

Por tal motivo, desde Sí se puede se quiere conocer qué actuaciones y qué presupuestos se han empleado hasta ahora en el control de esta especie por parte del Cabildo Insular. “Vemos en prensa que el Cabildo de La Palma plantea invertir seis millones para erradicar el ‘rabo de gato’ en proyectos asociados al FDCAN y aquí desconocemos cuánto dinero se invierte específicamente en el control de esta especie tan dañina”, abunda el portavoz,

Desde Sí se puede se valora enormemente el trabajo realizado por el Club de Caminantes La Taparucha en tareas de control de rabo de gato. “El voluntariado es una herramienta fundamental para afrontar los problemas ambientales, pero desgraciadamente, al menos en el caso del ‘rabo de gato’, no es suficiente. Este asunto requiere una implicación directa de las Administraciones Públicas con la contratación de cuadrillas específicas y continuas, que apliquen rigurosamente las directrices técnicas para el manejo, control y eliminación del Pennisetum setaceum publicadas en el Boletín Oficial de Canarias en junio de 2014”.

Para Sí se puede, también se hace urgente conocer la localización y extensión aproximada de esta especie en la isla. “Debemos conocer a ciencia cierta dónde está y cuál es su dinámica de expansión en La Gomera para actuar convenientemente, y en esto, el conocimiento de los voluntarios es fundamental. Si no, corremos el riesgo de ver estampas poco ejemplarizantes como las que se ven hoy día: en los jardines de la Estación Depuradora de San Sebastián, junto a la carretera general, puede que estén los individuos más exuberantes de esta especie”, finaliza su intervención Martínez.