La valla, que presenta evidentes signos de corrosión que hacen dudar de su estabilidad, protege a los viandantes de la calle de entrada al centro escolar de alturas de más de 2 metros.

El comité local de Sí se puede ha advertido al ayuntamiento de la localidad sobre el pésimo estado que presenta la valla que se encuentra junto al CEIP El Retamal, equipamiento educativo donde también se sitúa la escuela infantil municipal. Dicha valla salva alturas de más de dos metros y debiera estar en perfecto estado para evitar accidentes.

Según Carlos Hernández, portavoz y concejal de la formación de izquierdas en el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, “en muchos tramos, sobre todo en las zonas de anclaje, la valla muestra evidentes y preocupantes signos de corrosión, que es lo que nos ha hecho poner en conocimiento del ayuntamiento la preocupación de asegurar la estabilidad de la valla”.

“Toda precaución es poca y más cuando estamos hablando de una calle que es el acceso tanto al CEIP El Retamal como a la escuela infantil municipal, y que tiene una altura considerable sobre los terrenos colindantes” explica Hernández.

“Entendemos que, sin caer en alarmismos innecesarios, sí es conveniente revisar y evaluar bien la estabilidad de la valla, y si así lo determinan los informes técnicos, que sea reparada o sustituida y preste convenientemente la función que tiene, que no es otra que la de evitar caídas desde la calle a los terrenos que están debajo”.

Para Sí se puede, este tipo de actuaciones de seguridad debieran ser una prioridad para el gobierno municipal. “No entendemos cómo sí se construyen rampas metálicas para personas particulares y sin mediar expediente administrativo alguno como ha reconocido el alcalde en pleno, y luego se deja que los equipamientos públicos asociados a niños muestren este estado tan deteriorado” insiste el portavoz.

Desde la formación asamblearia se espera que la solicitud sea atendida lo antes posible y las niñas y niños, así como cualquier viandante de la calle de Las Longueras pueda tener plenas garantías sobre la estabilidad de la valla protectora.