• Obra del artista lanzaroteño César Manrique, este mirador es el mejor lugar desde donde apreciar el paisaje de Guadá, uno de los paisajes rurales más espectaculares de Canarias.
  • Desde la formación se espera que el Cabildo Insular incoe y tramite con celeridad el expediente de declaración de bienes de interés cultural, y se eleve al Gobierno de Canarias para su aprobación a la mayor brevedad.

Sí se puede logró, el pasado jueves 28 de septiembre, el acuerdo unánime del pleno del Ayuntamiento de Valle Gran Rey para que el Mirador del Palmarejo, obra de César Manrique, sea declarado Bien de Interés Cultural. “Este mirador, que es un bien de titularidad municipal que no ha terminado nunca de ser tratado como merece, y queremos que sea eso, un bien, y no el problema en el que lo han convertido decisiones erróneas en el pasado. Un lugar del que las personas que vivimos en Valle Gran Rey nos sintamos orgullosas” declara Guzmán Correa, portavoz y concejal de la formación.

Desde la formación de izquierdas, se espera que el Cabildo Insular incoe y tramite con celeridad el expediente de declaración de bienes de interés cultural, y se eleve al Gobierno de Canarias para su aprobación a la mayor brevedad.

Para la asamblea local, este mirador es uno de los mejores sitios desde donde apreciar el paisaje de Guadá, que, pese al abandono de la agricultura, sigue siendo uno de los paisajes rurales más espectaculares de Canarias, por la profusión de bancales y la presencia de palmas y otros elementos, que hablan de un pasado duro, repleto de penurias y de escasez de tierras de cultivo.

“En este mirador, cuyo proyecto data de 1989 y que fue inaugurado en 1995, por lo que es una de las últimas joyas del legado del artista, Manrique aunó elementos canarios y modernos y camufló el edificio entre rocas circundantes, añadiendo una mezcla muy original de flora exótica y de flora autóctona en los jardines anexos, utilizando materiales propios del lugar y logrando la plena integración en el entorno de la edificación, que alberga un mirador proyectado para que los vecinos y turistas que visitan el municipio pudiesen disfrutar del paisaje” explica el portavoz.

Desde Sí se puede se insiste en que, mientras esta obra sufre un grave abandono y no ha podido ser disfrutada plenamente por la ciudadanía de Valle Gran Rey, siendo actualmente más un problema que un bien para la gestión municipal, en El Hierro, una instalación similar, el Mirador de La Peña, también obra de César Manrique, se mantiene abierta y en uso.

“Además ahí sí se ha logrado que la instalación sea un referente en la gastronomía y en la dinamización social y económica de aquella isla. Como dato, señalar que el Cabildo de El Hierro, propietario y gestor de este mirador, ha obtenido una subvención directa de la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, que asciende a 150.000 euros para la reforma y adecuación del Espacio Turístico “Mirador de La Peña”, declarado por el Gobierno de Canarias como Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento” argumenta Correa.

En este contexto, desde Sí se puede en Valle Gran Rey se ha valorado la conveniencia de que la instalación del mirador del Palmarejo sea declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento, ya que, por una parte, este reconocimiento pondría en valor una edificación y sus zonas anexas que hasta el momento no han sido valoradas ni tratadas convenientemente.

“También esta declaración podría ser un fundamento y un apoyo para que el Ayuntamiento pudiese a acceder a subvenciones para ejecutar las intervenciones lógicas que necesita la instalación por el paso del tiempo y el mal uso para asegurar su apertura al público en óptimas condiciones, y que este espacio logre ser un referente del sector turístico insular y regional, y un espacio de uso de la ciudadanía de Valle Gran Rey.

Una obra de esta categoría no debe seguir siendo una instalación dada a la improvisación, el parcheo y la chapuza. El Mirador del Palmarejo debe ser un referente de Valle Gran Rey y de La Gomera, un modelo de excelencia y una apuesta por la economía local y la formación empresarial, donde sea posible generar sinergias entre el turismo y el sector primario y artesanal, y donde se valore el paisaje natural y cultural que hicieron de Guadá merecedora de ser parte del Parque Rural” finaliza Correa su intervención.